////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

jueves, 15 de agosto de 2013

CRISTINA Y LOS TITIRITEROS…



En un discurso que nos recuerda una vez más porqué es invencible en las urnas y porqué será imposible desplazarla de las cumbres de la historia argentina, CFK reafirmó su identidad política, la fuerza de sus convicciones, y en un pase magistral, dejó fuera de juego a todos los títeres de la oposición: “quiero hablar con los titulares, yo no soy suplente de nadie”.


ADIÓS MUÑECO





El tiempo en que los presidentes argentinos usaban las palabras nada más que para ocultar lo que no hacían, o para culpar a otros de lo que sí hacían, terminó hace rato. 
Cuando se piensa en los discursos siempre vacíos, mentirosos y previsibles de Menem y De la Rua, de Duhalde, y de Alfonsín incluso (con sus felices pascuas y su obediencia debida); los de Cristina Fernández de Kirchner resultan auténticas aventuras intelectuales que siempre conmueven. A los unos, y a los otros. A los que vivan, y a los que trinan. No habla por hablar.
Así ayer, en el marco de una presentación del Programa Agrovalor en Tecnópolis, repasó para los duhaldistas de Massa lo que hicieron con el país cuando lo tuvieron; confirmó el rumbo hacia una Argentina donde la justicia social valga más que los deseos del FMI y sus timberos; recordó más y nuevas mentiras de la prensa monopólica, contó más cosas que ellos ocultan (por ejemplo que el FPV se impuso en la comunidad Qom La Primavera  por el 66 por ciento, donde hasta hace poco esa prensa veía nada más que indignados); señaló los desastres que las políticas “renovadoras” están haciendo en Europa; no negó la inflación y si avisó que una meta de inflación es reducción de salarios; apuntó que en julio –y según la UIA- se registró un crecimiento industrial del 5,4 por ciento (que por supuesto no se debe a lo mucho que hoy consume el mundo sino exactamente al mercado interno y a su modelo distributivo); y sobre todo, redujo a lo que son a todos los políticos de la oposición, exigiendo hablar –como corresponde a su investidura-  directamente con los patrones de esos políticos. Como quien evita al payaso, y encara al dueño del circo.
Viniendo de quién viene, sabido es que no son sólo palabras. Los “titulares” que no den la cara, serán igualmente identificados. Quedarán expuestos. Y sus políticos, esos muñecos, también. Y como muñecos que son.
¿El gobierno no escucha, no dialoga? Muy bien, Cristina está dispuesta a conversar y discutir sus políticas, cómo no... Pero no con Chirolita, que venga Mister Chasman, y que diga sin más vueltas –ni eslóganes de ocasión-, lo que de verdad quiere para el país. Sin giladas ni rebusques mediáticos.
“Quiero hablar con los dueños de los bancos, con la UIA, con los compañeros sindicalistas, no con suplentes”.
Que venga el Chase Manhattan y el Tesoro norteamericano a decirnos cómo harán ellos para sostener el crecimiento económico, el desarrollo industrial, y al mismo tiempo, una política inclusiva… ¿Cómo, eh?...
Que vengan los dueños reales de las exportadoras cerealeras, del campo y la Rural, y que nos digan ellos y no sus peones qué piensan hacer con la AUH, con el presupuesto de educación y con los jubilados…
O que venga Magnetto sin Massa en las rodillas y nos explique mejor qué es eso que dice su empleado sobre otra vez los bancos escolaseando con las jubilaciones, y de qué forma él seguirá aumentándolas dos veces por año, o por lo menos pagándolas todos los meses… ¿con qué dinero?, ¿con el de sus abonados a Cablevisión?...
“Yo no soy suplente de nadie, soy la presidenta de los cuarenta millones de argentinos”.
¿Y es que de qué vale hablar con Massa, con Macri, o con la Carrió, si después ellos corren a preguntar qué tienen que responder y hay que esperar hasta que vuelvan?...
La gente, el pueblo, el país, no tienen más tiempo para esas calesitas.
“Donde haya errores los corregiremos, porque tampoco somos obcecados ni tontos. Pero queremos discutirlo en la mesa grande, con los verdaderos jugadores, no con el banco de suplentes que me ponen en las listas”.
Y ahora que venga el que manda, porque del lado del pueblo está la que manda.
Massa que hable con María Laura Santillán, ya que se quieren tanto...


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lunes, 12 de agosto de 2013

PASO 2013: CUANDO LA ÚNICA REALIDAD NO ES LA VERDAD...




El oficialismo obtuvo un triunfo nacional con más votos de lo que pueden sumar todas las otras fuerzas juntas; logró más diputados que Massa en la provincia de Buenos Aires, y si esta misma elección se repitiera en octubre, ampliaría su ventaja en diputados y la mantendría en senadores.
Sin embargo los medios del miedo insisten en hablar de “la derrota del kirchnerismo”, y vuelven a la carga con los viejos latiguillos que usaron en el 2011 hasta 24 horas antes del huracán Cristina.
Un caso claro de que no siempre la historia la escriben los que ganan. Magnetto también.

LA ÚNICA REALIDAD 
NO ES LA VERDAD





Se dice que uno de los síntomas que mejor evidencia la locura es pretender resultados diferentes usando siempre los mismos métodos. El diario Clarín, pese a que ya vende menos que en 1963, pese a que los delitos de sus dueños ya fueron públicamente descubiertos, y viendo su prestigio periodístico terminado; insiste en su lucha con los mismos métodos que hasta acá lo trajo: suplantar la realidad con una ficción propia. Por supuesto La Nazión lo acompaña en la aventura.
Hoy los dos medios hablaban de la derrota del kirchnerismo, de fin de ciclo, y bla blá. 
Pero anoche al cierre de sus ediciones ya estaba escrutado el 70 por ciento de las mesas, y el Frente para la Victoria se imponía a nivel nacional con más votos de lo que podían sumar las otras fuerzas todas juntas. ¿Derrota?
Sergio Massa terminó sudando su victoria cuando al inicio de las campañas aventajaba en doce puntos al desconocido Martín Insaurralde. Si la tendencia de ambos se mantiene, ¿de qué “semilla de esperanza” hablaba ayer de cara a octubre?... Sin olvidar que en toda la provincia al final el FPV sumó más diputados provinciales que el FR ¿Era  para festejar?...
En la ciudad de Buenos Aires el hombre de Magnetto, Mauricio Macri, sintió las primeras consecuencias de su desgobierno sangrando votos en pro del Unen, para ver cómo su recia Micheti perdía con el cinematográfico Pino Solanas… Sin embargo en pleno desangre el alegre Diego Santilli ya animaba la fiesta con su risa de burlesque…
En otra parte, a la misma hora, pero ya en la realidad, las urnas le daban casi un 25 por ciento de los votos al FPV, y casi un 8 (7,7) al segundo de sus adversarios, la UCR. El resto venía todavía más atrás… ¿de qué se reía Santilli?
Si las elecciones de octubre repitieran los índices de ayer, simplemente el FPV aumentaría su representación en diputados, y la mantendría en senadores. ¿Fin de ciclo?...
Evidentemente, si hay dos países, pero los dos se llaman Argentina. Sólo que uno es real, y el otro alucinado. Uno sucede en la vida de todos, y lo actuamos todos, y el otro lo escribe Magnetto, y lo representan sus muchos muñecos. En uno el kirchnerismo está terminado, como en el 2009, 2010 y 2011, y en el otro el FPV acaba de imponerse a nivel nacional por el triple de votos que el mejor de sus oponentes.
La edición de la realidad es un derecho que le cabe a cualquiera. Ya confundir la edición de la realidad, con la realidad, más que un derecho resulta un riesgo.
Una vez más Héctor Magnetto nos demuestra que no siempre la historia la escriben los que ganan, y que la única verdad será la realidad, pero que la única realidad no es la verdad. Como en sus días dorados cuando el genocidio, el Grupo Clarín-La Nazión pretende modificar la historia por el sencillo trámite de publicar otra.
Lo curioso es que insistan como dementes con el mismo método que en apenas un lustro los llevó de ser el Gran Diario Argentino, a símbolo de la mentira y expresión de los sectores más reaccionarios del país... ¿Eso celebran?
El Martiyo, por su parte, aferrado a la realidad de las urnas –la única verdad- saluda desde aquí a la presidenta Cristina de Kirchner, quien promediando ya su segundo mandato, y en medio de un crisis internacional inédita, logra con su sola imagen más votos en todo el país que todos sus adversarios juntos.
Si eso es una derrota… dame dos. 

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domingo, 11 de agosto de 2013

EL MARTIYO SALUDA A VICTOR HUGO MORALES…


 Alejados ya por completo de la práctica del periodismo, los medios del miedo no fueron capaces de registrar uno de los episodios más trascendentes en la historia de la prensa argentina: el ataque judicial del empresario periodístico más poderoso del país, contra Victor Hugo Morales, apenas un periodista. Tarde y mal, tan sólo comentaron como “agresiones” la repulsa popular sufrida por el amo, que sin valor para enfrentar a su pequeño oponente, huyó despavorido como un cobarde enorme.


VENCEDORES VENCIDOS





Acorralados por el pasado, enceguecidos por la derrota, uno de los episodios más trascendentes en la historia del periodismo argentino, pasó inadvertido para los grandes medios, como si ya no fueran medios. Héctor Magnetto, capo máximo del monopolio mediático surgido del genocidio, emergió por fin de sus propias tinieblas enfurecido con Víctor Hugo Morales, apenas un periodista, y decidió aplastarlo con todo su poder. Sin embargo, a la hora señalada, huyó despavorido como un falso dragón frente a un hombre de verdad. La noticia era del tamaño de la corporación que la protagonizaba, y sin embargo…
Por primera vez en la historia de la prensa argentina, un monopolio entero avanzaba contra un periodista solo.
Peor: un monopolio periodístico.
Peor que peor: un monopolio periodístico que a su vez levanta las banderas del “periodismo independiente”.
No hay precedentes de un hecho así en el mundo todo. Jamás la historia se había atrevido a tanto.
Héctor Magnetto, nominalmente CEO del Grupo Clarín, pero virtualmente jefe supremo de una corporación continental parida por la última dictadura argentina; y por lo tanto personalmente responsable de las mayores estafas económicas y políticas de los últimos 37 años del país; él, tan luego él, esa bestia moral, denunciaba por “daños y perjuicios” a Víctor Hugo Morales, relator de fútbol y rara avis del periodismo argentino, entre otras cosas, porque no es argentino.
Sin embargo allí este uruguayo, que ya mucho antes del surgimiento del kirchnerismo se enfrentaba con el Grupo Clarín; el jueves supo dejarnos a todos los argentinos una muestra de hombría y de moral; y al periodismo especialmente, un ejemplo de integridad, y de auténtica independencia.
En el país de José Luis Cabezas, Rodolfo Walsh y los 106 periodistas desaparecidos durante el genocidio -que el propio Magnetto supo sostener, encubrir y justificar, cuando no alentar-; poner en riesgo apenas el patrimonio personal, no parece mucho. Sin embargo, vale recordarlo, en ese mismo país aún existen legiones de periodistas que tan sólo por dinero se engregan a un patrón que acaso desprecien ideológicamente o no, pero cuyos delitos, atropellos y censuras, nadie en el gremio ignoró jamás.
La tenebrosa historia de la apropiación de Papel prensa, y los efectos devastadores que eso produjo para la libertad de empresa en la industria periodística argentina, ningún periodista argentino pudo ignorarlos nunca. Como así tampoco ningún periodista argentino, mucho menos si está o fue empleado por Clarín o La Nazión, ignoró jamás el origen incierto de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, o la extraña historia de la hija adoptiva de Héctor Magnetto; y mucho menos la sociedad con la dictadura primero, o con Duhalde después; o la conveniencia de aquella pesificación contra todos los demás; o lo que hacían con el fútbol cuando eran dueños del fútbol, la cantidad de canales que fundieron por todo el país para comprarlos por monedas y desde allí fundir a la competencia para también comprarla por monedas y quedarse con todo; así como muchos sino el total de los periodistas del Grupo supieron del negociado con las AFJP, de las fugas de divisas con el JP Morgan (el propio Lanata publicaba esas cosas); o cuando menos de alguna de todas las incontables maniobras técnicamente mafiosas desplegadas por el Grupo a lo largo de toda su repodrida historia. Ningún periodista argentino ignoró jamás estas cosas, y aún así, y apenas por un salario, todavía existen legiones que sirven al Grupo. Personalmente, podemos comprenderlos. Pero también por eso, en dicho contexto, lo de Víctor Hugo Morales resulta por lo menos ejemplar, sino ya heroico.
Sin embargo los medios -los periodistas- del Grupo Clarín-La Nazión no vieron nada, no percibieron la más mínima amenaza a la “libertad de expresión” que tanto cacarean a la hora de incumplir la Ley de Medios. Nada. Ni una palabra.
Mientras el hecho se producía, TN ponía en el aire una nota sobre la educación sexual en las escuelas... Como en sus días dorados cuando el genocidio, callaban el horror confiados en que así lo suprimían.
Pero no ¿Cómo aún no lo aprendieron? Ningún silencio borra la historia, y ya la crónica de ese día contará para siempre que el jueves 8 de agosto de 2013, a las 14.35, un periodista solo enfrentó al jefe de todos los jefes de un monopolio incomparable, y que sin embargo el jefe de todos los jefes retrocedió y no dio la cara, y se batió en retirada con su ejército también incomparable. Borges diría: no tuvo valor, no fue valiente; no lo abandona, siempre irá a su lado, la sombra de haber sido un desdichado.
Abucheado por el pueblo allí reunido -que por fin pudo escupirle en la cara lo que sentía por él-, poco antes de las 16, al grito de “Magnetto basura, vos sos la dictadura”, el horrible Magnetto dejaba los tribunales temblando entre custodios, y huía de sí mismo como si fuera posible. Ahora sabía de una vez por todas lo que había hecho con su nombre.
El hartazgo popular, del que allí Magnetto apenas probó una cucharada, le sirvió por supuesto a sus empleados para repetir a coro los deshilachados argumentos de la intolerancia, la crispación, el autoritarismo, y toda esa garúa de palabras que ellos mismos vaciaron de contenido. Y eso fue todo lo que dijeron.
Enceguecidos por la subsistencia, maniatados por el amo, con el plato lleno pero la cadena al cuello, no vieron el hito, lo dejaron pasar, no consignaron el hecho, no fueron periodistas. Eso también quedó impreso en la historia.
David y Goliat volvían a enfrentarse, y por primera vez Goliat huía aterrado, sin valor siquiera para mirar a  los ojos a David, ya no para enfrentarlo... ¡Inédito! Pero los grandes medios vieron nada.
Peor todavía: un periodista, un solo periodista, (según Clarín ni siquiera eso, apenas un relator, un locutor); se le plantaba sin embargo al monopolio entero, a todo el Grupo Clarín, al mismísimo Héctor Magnetto -dueño de abogados, de políticos y de jueces-, y con la misma sola voz conque grita sus goles, allí nomás les decía: hasta aquí llegaron... ¡Insólito! Pero los grandes medios no oyeron nada.
Peor si se quiere: un megaempresario acusado por crímenes de lesa humanidad, el cerebro de una corporación bañada en sangre y mierda intentaba callar a un periodista independiente... ¡Inadmisible! Pero ni los grandes medios ni sus periodistas dijeron nada. 
¿Es posible todavía considerar medios y periodistas a quienes callan un atropello así, o cuando menos, una noticia de esa importancia?...
La historia del periodismo argentino deberá registrar además que el jueves 8 de agosto de 2013, un periodista, ese periodista, apenas un hombre, precisó para siempre las fronteras del oficio: de un lado quedaron los periodistas de verdad, y del otro… los empleados de Magnetto.
Desde su libertad absoluta, El Martiyo saluda a Víctor Hugo Morales. 


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jueves, 8 de agosto de 2013

MASSA, LILITA, PINO, ARGEN Y TINA: ¡AGUANTE LA FICCIÓN!...



Las cámaras de Sergio Massa y el reality de su robo mientras se saca el saco y se pone el pongo. 
Los monólogos de la serie "Ella o vos" de Federico de Narvaez, y su carcajada del final, casi sarcástica, casi demente, del todo preocupante. 
El chistoso "cenador" Rodolfo Terragno cocinando chocho como si la Alianza no hubiese sucedido nunca. 
La simpática saga de Argen y Tina con Ricardito Alfonsín disfrazado del padre, y la Stolbizer más o menos.
Lilita y Pino en una adaptación libre de los Simpson con Gil Lavedra como Milkhouse …
No por nada el Grupo Clarín decidió cerrar la campaña de sus candidatos en la fiesta del Martín Fierro, desde el Colón de Macri, a toda farándula, y con claqué propia.


¡AGUANTE LA FICCIÓN!




Nunca quizá nadie entienda jamás qué se proponía Sergio Massa con la producción barata de una película torpe sobre un ladrón estúpido sin diálogo ninguno, y encima en blanco y negro. Por algo venían retrasando su estreno. Pero otra vez el aguafiestas de Horacio Verbitsky les arruinó la sorpresa, y desde entonces el niño Clarín del año no para de explicar por la mañana lo que desmiente por la noche, mientras insiste tildado en la importancia de filmarlo todo. Y es lógico: si pierde las elecciones, siempre le queda el Martín Fierro, un premio amigo.
Sin embargo, no corre solo. A falta de ideas, proyectos y gestión de los políticos a vender; los publicistas de la oposición –ningunos mancos- supieron hacer de ese vacío un arte, y acaso como nunca antes en la historia moderna de la democracia argentina, nos entregan un auténtico festival de cortos en un nuevo género que se permite a un mismo tiempo la comicidad, el grotesco y el terror.
No es fácil. Se trata de vender un perfume sin olor, una pintura invisible, un jabón que mancha, una escoba que suelta polvo…
Porque ninguno de todos estos directores recurre al facilismo de un contenido político que sustente el producto que ofrecen. Es el envase vacío, y a pelearla. La caja sin los zapatos, el auto sin el motor, la fachada sin la casa atrás… No es fácil.
En tal sentido estas PASO serán alumbradoras, acaso para el mundo, porque permitirán medir, con precisión inusitada, el peso específico de la publicidad. Esta vez no hay producto.
La simpática saga de Argen y Tina -nobleza obliga- está a la altura de lo mejor de Suar, que no será Tarantino, pero… una pena que al final aparezcan el hijo de Alfonsín y la Stolbizer, la serie daba para mucho más, pero eso es todo. Propuestas cero.  
Federico de Narváez, en cambio, eligió el stand up y se presenta solo, sonriendo con la sonrisa que le quedó de tanto comer con Mirtha; feliz como un millonario, mientras con suficiencia y canchero, empieza a pegarle a “Ella”, hasta que al final, sorprendentemente, la llama “la más bella”, y allí remata con una carcajada propia de Ibañez Menta. Tampoco él ofrece ninguna propuesta, pero a cambio nos deja una profunda inquietud: ¿hasta qué punto el dinero entontece?...
Rodolfo Terragno, el “cenador” (?), intenta gracioso una especie de humorada que no hace reír porque no se entiende, pero que en nada eclipsa su protagonismo indeleble en la catastrófica Alianza del bobo salvaje de Fernando de la Rua.
La troup  de los Unen con su circo ambulante, y sus peleas de Sprinfield, Lilita que le grita a Pino, Pino que le grita a Lilia, y Gil (Lavedra) que llora entre los dos como Milkhouse… es imposible no imaginarlos después de cada función, ya todos juntos a solas, matándose de risa de sus propias bromas, la gran burla que son para el que piensa… ¡Todo es fantástico, todo es maravilloso! ¡Aguante la ficción!...
En un panegírico de pesadilla, vimos sin conseguir entender a Alfredo de Angelis soltando un Sapucai, al colorado Macalister haciendo un asado, y hasta la desaparición sistemática de unos chorizos sobre una parrilla… humor, grotesco, terror…
Candidatos sin gestión para ostentar ni trayectoria que recordar, o ya incinerados por sus propios archivos; promesas que no llegan a ser propuestas, o propuestas herméticas cuyos mecanismos de resolución nadie conoce, ni siquiera el que las propone. Allí se lleva una estatuilla, cómo no, Diego Santilli, candidato a senador por el Pro, advirtiendo que “propuestas hay, pero todavía no es el momento de darlas a conocer”. Si eso no es el vacío, el vacío dónde está…
En la humilde opinión de este blog, nunca tanta nada produjo tanto algo. Y lo saludamos. Directores, creativos, técnicos, proveedores, catering, cadetes, administrativos, actores y maquilladores, la industria del cine también es la industria de la publicidad, y muchas veces rascadas como estas para clientes como estos –que no se fijan en gastos porque total la guita no es de ellos-, sirven para sustentar otras películas que sí valen la pena.
En cuanto a la realidad… no creemos, humildemente también, que ninguno de estos “candidatos” –la sola palabra nos causa risa- tenga verdaderas intenciones de actuar en política. Con actuar les basta, y con lo que tienen -sus spots, sus bolos en TN, etc-, ya está bien. Quizá alguno de ellos, cómo no, sueñe o se ilusione con ser un día presidente. Sueñe, o se ilusione. En cuanto a la realidad… se verá el domingo cuando cada argentino con su voto nos dirá de verdad cuál es el peso específico –sin lastres de contenido- de la espuma de la publicidad.
Así también nos abstenemos de comentar los spots del oficialismo, por no parecer más oficialistas de lo que somos, pero el del niño coya que recita junto a Cristina, no conmueve, únicamente, a los corazones que ya no laten…
Por lo demás, este blog, que nunca presumió objetividad porque se jacta de su honestidad, ha revisado con esa misma honestidad la trayectoria y las propuestas de los candidatos de Clarín –basta de eufemismos-, y no halló, sin embargo –o por lo tanto-, más que eso: la espuma de la publicidad… o el vacío de lo inconfesable
No por nada este año la entrega de los premios Martin Fierro quebró su propia larga tradición y pasó de mayo para agosto. Así el Grupo Clarín clausuró oficialmente la campaña de sus candidatos: en el Colón de Macri, a toda farándula, con claqué propia, y un Lanata tan exultante, que hasta le agradeció el premio al vicepresidente Boudou, como el ahorcado feliz que nunca olvida su soga.
¡Aguante la ficción!... para realidad está el domingo. 

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