////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

domingo, 19 de junio de 2016

CASO LÓPEZ: ENTRE LA HISTORIA Y LA HISTERIA...


Con histórica histeria, el caso López desató alegrías y lamentos de un lado y del otro de la grieta, y en ambos igualmente infundados.
Unos creen que muerto el perro se resolvió la rabia en todo el mundo, y los otros no sabían que existen los ladrones. 
Sin embargo la gran diferencia  entre López y Macri, es que aquél tiene cobertura mediática y éste encubrimiento mediático. 
No nos queda más que repetirnos: la corrupción no importa, importa el corrupto.


MENTIRA ESE LAMENTO II





Entre kirchenristas que se clavan puñales, y macristas que descorchan champán, asistimos a uno de los episodios sociales si se quiere más tiernos de la historia moderna del país.
De un lado, desde Macri y todos sus medios -incluyendo a sus mejores mastines como Joaqu-Inmorales Solá-, se festeja el fin del kirchnerismo como si de verdad la muerte de algún perro hubiese resuelto alguna vez el problema de la rabia. Antigua ilusión gorila que ya fue mucho más sólida en días de la primera depuración, allá por el 55, entre golpes de estado, bombardeos y fusilamientos, y patéticos decretos que prohibían los recuerdos… Y 18 después lo fueron a buscar a Madrid para que todo empiece de vuelta.
Del otro lado, acaso más inconcebibles, en coro de lamentos y lloriqueos, los kirchneristas parecen descubrir recién ahora que en el gobierno anterior había corruptos. El caso Skanska, Antonini Wilson, Jaime, no habían bastado para avisarles que la corrupción no tiene ideologías. Y lo más inconcebible aún: muchos de esos llorones parecen abjurar, no ya de López, no ya de la corrupción, sino de lo que sí han acompañado, según dicen, con absoluta honestidad. ¿Entonces?... ¿De qué se arrepienten, de qué se avergüenzan?...
Quienes han apoyado al gobierno anterior, apoyaron, en suma y síntesis, la ejecución de los principios y visiones históricos del peronismo: la independencia económica, la soberanía política, la justicia social, la integración con Latinoamérica, y la búsqueda de memoria, verdad y justicia. En todos esos puntos, se lograron avances ¿De eso se arrepienten?...
Si bastara un López para acabar con las aspiraciones populares que encarna y representa el peronismo –y del cual el kirchnerismo es apenas su expresión actual-, López Rega hubiese bastado, y hace rato.
Aún si mañana encontraran a la mismísima Cristina enterrando o revoleando bolsos con dólares, o presidiendo empresas off-shores, y/o con millones de dólares ocultos en guaridas fiscales; aún así todas aquellas aspiraciones, toda esa gente, toda esa fuerza, encontrarían otra forma de expresión, o les impedirían gobernar a quienes no los representen. 
No se hagan ilusiones, no descorchen champán: Dios perdona siempre, el hombre perdona a veces, pero la historia no perdona nunca, y la historia argentina ya demostró sobradas veces que no habrá paz mientras no haya justicia.
En el fragor del escándalo esta semana este editor escupió este texto en Facebook:

"Sorprenden la sorpresa y consternación que produce entre los propios kirchneristas la captura del exfuncionario José López. Pareciera que nunca se imaginaron que en los sucesivos gobiernos de Néstor y Cristina había habido corrupción. Como si fuese posible, por única vez en la historia del mundo, un gobierno sin corruptos. ¿Dónde se ha visto?...
Condenar la corrupción, más que una obligación ética, es una obviedad ética. Hasta ahí, se entienden los comunicados del FpV, las declaraciones de sus distintos referentes, etc… ¿Pero acaso la Alianza Cambiemos, sus referentes y sus militantes, sacaron algún comunicado por los Panamá Papers de su presidente, de muchos de sus ministros, del intendente de Lanús, y de tantos otros miembros del gobierno?... ¿Acaso se rasgaron las vestiduras y salieron a condenar cualquier forma de corrupción cuando fue publicada la lista de los beneficiados por la operatoria de dólar futuro a partir de la devaluación que esos mismos beneficiados, oh casualidad, ejecutaron?... ¿Se clavaron algún puñal cuando se conocieron los negociados del ministro Aranguren en favor de la Shell, empresa de la cual es uno de los principales accionistas?... ¿Alguien se desmayó por la valija llena de joyas con la que fue atrapada en la aduana la vicepresidente Michetti de regreso de Chile?... ¿Alguien del Pro manifestó su asco por las sospechosas declaraciones de bienes de Mauricio Macri, que en sólo un año duplicó su capital?... ¿Se suicidaban sus militantes cuando saltó el affaire Niembro y descubrieron cómo se robaban la guita de la Ciudad en nombre de las pautas publicitarias?... ¿Se ofuscó mucho la Carrió cuando Macri nombró al frente de la Unidad de Investigaciones Financieras a un ejecutivo del FMI y a la abogada del formidable lavador de dinero HSBC?... ¿Alguno de ellos dejó de votar a Macri porque estaba procesado en dos instancias por asociación ilícita y escuchas ilegales?... ¿Alguno se suicidó cuando Daniel Angelicci le resolvió ese asunto en una rápida tercera instancia?... ¿Y entonces?...
Corruptos habrá siempre, y en todos los gobiernos.
La diferencia entre López y Macri, no está entre un convento en Gral. Rodríguez, y unas off-shores en Panamá.
La diferencia está entre tener cobertura mediática, o tener encubrimiento mediático.
No nos queda más que repetirnos: la corrupción no importa, importa el corrupto.
A propósito, les refresco este post publicado en El Martiyo el 9 de mayo pasado: MENTIRA ESE LAMENTO."
Pase y lea. 

* * *

martes, 7 de junio de 2016

RELATO REVELADOR: EL PEQUEÑO MUNDO PROPIO DEL DR. CRANDALL

Esta es la confesión de un periodista argentino que a fines del siglo XX fue testigo de la más increíble de las revelaciones de la historia humana. 
Un descubrimiento mayor que la teoría de la relatividad o el continente americano. Amordazado por un juramento, el autor se vio obligado a callar, hasta hoy, los hechos extraordinarios que aquí revela, y cuyas pocas pruebas en su poder, a partir de ahora, pone a disposición de las autoridades pertinentes. 
Cualquier parecido con la ficción, es apenas una esperanza.

EL PEQUEÑO MUNDO PROPIO 
DEL DR. CRANDALL


"Dios es simple, 
todo lo demás es complicado".
Albert Einstein.

I



        No sé dónde -en los Estados Unidos-, no recuerdo exactamente cuándo, ni tampoco quién (sin embargo lo que cuento es verídico), el hombre que por primera vez denunció ante las autoridades haber visto un ovni, preguntado que fuera sí es que tenía alguna prueba, sin inmutarse ni trepidar, respondió irrefutable: "Sí, yo lo vi", dijo.
Tal es mi situación en este caso. Lo que voy a contarles es muy difícil de creer, pero tengo una prueba irrefutable: yo lo vi. Yo conocí personalmente al doctor Charles Williams Crandall, y él me mostró a mí, sólo a mí, la mínima y sin embargo extraordinaria maravilla de su pequeño mundo propio. Y yo lo vi. Con mis propios ojos. Es mi única prueba, pero es una prueba irrefutable. Quien quiera creer, que crea.
Durante más de 20 años me vi obligado a guardar semejante secreto porque así se lo había jurado al doctor Crandall en vida. Y aunque más de una vez tuve ganas de contárselo a la prensa, al mundo, a un amigo, a un psiquiatra, a cualquiera que me creyera así no me volvía loco solo... apenas imaginaba el cataclismo universal que podía desencadenar una sola palabra mía, inmediatamente me abstenía y me callaba y seguía soportando este silencio atronador.
Sin embargo, como yo juré guardar el secreto "hasta la muerte", pero en ningún momento se aclaró la muerte de quién; ahora que Crandall y su mundo ya no existen, no creo perjudicar a nadie con decir lo que voy a decir, y en cambio tengo más de una razón para dar conocer aquello que vi. Exactamente tres razones tengo.
En primer lugar, me gustaría establecer con estas páginas el principio del reconocimiento universal que como científico le debemos a Crandall, tan vituperado en vida por los asnos de su tiempo. En segundo lugar, quisiera dejar aunque más no fuera un testimonio escrito de la maravilla en sí de su invención, de la novedad que importaba en su momento (que importaría todavía), y de paso remarcar, para aprender y no olvidar, la gran oportunidad que la ignorancia nos negó. Y en última instancia -pero primera para mí-, cuento lo que cuento por la necesidad de alivio que supone la confesión. Son más de veinte años con un mundo y su humanidad atravesados en la garganta.
Aclarado esto, en atención a vuestra paciencia (y sobre todo a mi ansiedad), prometo de aquí en más ser todo lo conciso y rápido posible, para así llegar cuanto antes al punto vital de estas páginas: el pequeño mundo propio del doctor Crandall.
            Perdonen entonces la aridez de estas líneas, pero aquí lo que importa es otra cosa.




* * *