////// Año IXº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

jueves, 19 de marzo de 2015

CASO NISMAN: OTRA DE PIRATAS...

Apurados por el odio a Cristina, Magnetto y sus muchachos ya hablaban con el papa Francisco para canonizar al fiscal Nisman sin mayores trámites.
Pero otra vez la realidad no supo acompañarlos. Todos los días nuevos datos y más fotos revelan a un hombre que -dijeran Los Auténticos Decadentes- vivía entre “patines y levantes, programas todo el día, una agenda secreta, con una doble vida”

SOMOS LOS PIRATAS





“Toda una vida fiel,
al gato y a las trampas”.
Los Auténticos Decadentes.




Nadie es mejor porque se muere.
Y otra cosa: eso de que no hay que investigar a la víctima es un viejo eslogan estupido inventado tan luego por el muerto de Bernardo Neustadt cuando el asesinato de María Soledad Morales se volvió funcional para el gobierno de Carlos Menem.
Siempre hay que investigar a la víctima. No hay un camino mejor para llegar al victimario. ¿A quién se le ocurre no querer saber dónde iba, con quién se juntaba, qué hacía, cómo se portaba el muerto, eh?... Al muerto de Bernardo Neustadt, nada más.
Sin embargo no. Con renovado énfasis, jóvenes panelistas opositores, indignados políticos ídem, y otros concursantes del 18F, atropellados por la verdad, infantilmente se tapan los oídos mientras gritan porque no quieren saber, no quieren ver ni quieren oir qué pedazo de patético tarambana estaban a punto de canonizar.
De pronto el nuevo santo de la espada era un viejo demonio de la noche admirado incluso hasta por Guillermo Coppola, pirata por antonomasia. Chicas, risas, viajes, fiestas. Viva la pepa. Hay fotos. Muchas fotos. Cada vez más.
De pronto el íntimo amigo que le prestó el revólver que lo mata, era más bien un testaferro que le pagaba para tener trabajo, mientras lo ayudaba a lavar guita, y que ahora prende el ventilador harto de encubrir a su buen amigo Alberto que mirá en qué quilombo lo metió... ¡A tomar por culo, Alberto!...
Porque de pronto resulta que el valiente fiscal lavaba dinero, malversaba fondos públicos, mantenía y explotaba ñoquis, practicaba el cohecho, y de la AMIA ni hablar. Diez años, y nada. Un tiro en la cabeza.
A todo esto su ex esposa la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, que tan dramáticamente irrumpiera en la pantalla chica argentina pidiendo prudencia a los unos y los otros; de pronto reparte gacetillas, fotos, hipótesis y pericias paralelas mientras impide otras oficiales y pide silencio y sale a hablar, y todo al mismo tiempo.
Como una burla siniestra de la suerte, vuelven travestidas las imágenes del 18F, aquella marcha de paraguas sin propuestas y en silencio, ahora ganan con los días un brillo distinto, una pátina cómica que recuerda con tristeza la fuerza que todavía tienen los grandes medios para vender gato por liebre.    
Sus participantes, que aquella tarde se mojaron tanto y tan al pedo, ahora, ante los hechos, ¿qué pueden hacer?... Taparse los oídos, cerrar los ojos, gritar bien fuerte “no toquen al muerto”.
Y es lógico.
Porque en cada foto de Nisman de joda con sus chicas; en cada nueva revelación de su fiel Lagomarsino; en cada nuevo paso de su dolida ex esposa; ellos ven un dedo que los señala cagándose de risa.
No, mejor no hablar del muerto.
No rindió lo que se esperaba. Apurados por el odio a Cristina, ungieron mártir a un pirata digno de Los Auténticos Decadentes.
Sí, mejor no investigar a la víctima.
Y no mojarse más al pedo por culpa de Magnetto.


"No tenemos vacaciones, ni feriados"...