////// Año XVIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Prefiero ser martillo que yunque", Julio Popper ///

sábado, 5 de febrero de 2011

BRULOTES BRUTALES - Hoy: Luis Majul, memorias de un invertebrado...

De la nada al oprobio...




MEMORIAS DE UN INVERTEBRADO





Con su prosa nunca siquiera correcta, pero últimamente ya demasiado apurada, como abandonada a su suerte, leìmos el jueves una columna de Luis Majul en La Nación.com, a partir de la cual, advertimos no sin asombro, Majul abandona de una vez por todas el periodismo –que ya lo había abandonado a él mucho antes, dicho sea de paso-, y se lanza de cabeza a la práctica de la profecía, género incierto, asaz riesgoso, pero qué va… Dijera el buen Scalibrini: “son tiempos de biblias, no de orfebrerías”.
Admitimos sin embargo que hace rato Majul se merecía ya su brulote brutal correspondiente; cada vez que rifábamos un martiyazo, nos parecía verlo allí, con su carita ansiosa, agitando en lo alto un talonario entero… pero nos resistíamos a pegárselo  porque El Martiyo también tiene un corazón, y recuerda a Majul de sus días de plomo del periodismo industrial, cuando nosotros también éramos mercenarios a sueldo de ejércitos lustrosos, aguerridos profesionales, jóvenes oficiales ambos muy promisorios...
Nos conocimos en la Editorial Atlántida, en los inicios de los años noventa, cuando Majul (con Alfredo Leuco y Jorge Fenández Díaz entre otros), trataban de salvar como podían los vestigios de la revista Somos, y allí entonces, a las ordenes de Aníbal Vigil, su dueño, le hacían el aguante a Menem, que acababa de entregarles Telefé... (a los Vigil, no a los muchachos, claro está).
Y nobleza obliga, el Turco no ha cambiado, hay que decirlo: el pelo igual (sin tintura, bueno), pero él así, como lo vemos ahora, muy laborioso, nunca brillante, astuto aunque torpe, acelerado y condescendiente, con proyectos laterales siempre a mano, y ya entonces muy resuelto a destacarse o enriquecerse –o mejor ambas cosas a la vez-...
Por aquellos días acababa de publicar, recuerdo, Los dueños de la Argentina, un libro que no sólo le permitió acercarse a las figuras más ricas del país, sino también, de paso, acaso, venderles sus propios secretos, por qué no, emprendedor y empresario como ha sido siempre…
Ejemplo de constancia, tenacidad y entrega, sin talento, sin formación, sin inteligencia que lo destaque siquiera entre sus pares, le dio duro con un palo y duro hasta que al fin logró hacer  de su nombre una marca, y aunque le hubiese gustado adquirir también prestigio, nunca paró de facturar, eso también hay que decirlo.
Falto de  calle, de carisma, de gracia y simpatía, insiste sin embargo en presentarse como todo lo contrario si lo invitan Petinatto o Mirtha, así como aparece adusto y solemne según el recipiente que lo contiene, en tanto en sus propios programas se pretende incisivo o aguerrido sólo porque habla abpurado, grita cuando pregunta, e interrumpe cuando le responden...  
Menos vivo que Tinelli, pero infinitamente más flexible que Verbitsky; supo mantener, por imperio del marketing, un difuso perfil opositor sin precisiones, relevancia ni hondura, mientras la iba de progresista apenas porque asiente sin parar cuando delira la Carrió.
Y con eso nada más la fue peleando.
Parecía fácil.
El tiempo pasaba, el dinero entraba... demasiado fácil, un dia se terminó y terminó como venía: mal. 
Porque sin olfato siquiera para un incendio vecino, Majul siguió de largo cuando las cosas cambiaron, y un día de golpe despertó a la derecha de Mariano Grondona, abrazado con desesperación –y tarde, muy demasiado tarde-, al desastroso Lanata, que ya se hundía como el Titanic contra el mismo iceberg...
El periodismo es una industria muy abierta, donde se puede ser operario, capataz, gerente, incluso ejecutivo, pero también producto.
Se trata sólo de labrarse un nombre con su perfil –y credibilidad- correspondientes; y sobre todo, claro, hacerse de un público propio, "cautivo" -como bien se le llama-, para luego sí venderle el combo completo al mejor postor: perfil, nombre, credibilidad y público en una sola cajita feliz, sin necesidad de montar un diario o inventar una emisora.  El hombre es el producto.
Y así como Lanata tuvo su nombre, su perfil y su público de izquierdas -que tan pingües réditos le dieran  durante el menemismo-; así también Majul se hizo de un nombre y un perfil con mucho esfuerzo y tan poca suerte, que al cabo sólo pudo vendérselo a la derecha hoy más acorralada, pero venderlo al fin. No era lo que soñaba, seguramente no. Pero tampoco lo que temía. El periodismo le sobró siempre por todos lados.
Sin condiciones para el análisis, sin tiempo para lecturas (desde chiquito), con un vocabulario seco  que tememos se marchita con los años; Majul, quien antes abandonara el periodismo por la difusión y promoción política de los sectores que lo emplean, ahora, sin ningún pudor ya, jugado por jugado, vestido apenas con los harapos de una credibilidad que nunca tuvo, se lanza de cabeza a la compleja práctica de la profecía simple...
Allí lo tenemos en La Nación.com, el jueves, anunciándonos preclaro quién será el próximo presidente de los argentinos en una seguidilla veloz y feroz de afirmaciones aparentemente indiscutibles, basadas sin embargo en fuentes imprecisas del todo discutibles.
Bajo el intrépido título llano y total de “Quién será el próximo presidente de los argentinos”, sin fijarse en gastos ni privarse de nada -porque nada tiene ya para gastar-. Majul arranca así:
“La presidenta Cristina Kirchner ganaría la primera vuelta, pero perdería la segunda. El próximo presidente podría ser Mauricio Macri, con el apoyo de Francisco de Narváez y Eduardo Duhalde, porque hay un principio de acuerdo para concretar una sociedad política. Daniel Scioli iría por la reelección en la provincia porque no se atrevería a romper con la viuda. Ricardo Alfonsín triunfaría en la interna frente a Ernesto Sanz, pero terminaría tercero en la general porque expresaría una versión más honesta del kirchnerismo…”
En ese tono y esa línea –ya carcomido todo su coraje por los parásitos de sus propios potenciales-, Majul dispone un escenario político a simple vista desopilante, pero de hecho cumple con instalarlo como una posibilidad real en el imaginario de su público al menos, y de esta forma él, señoras y señores,  factura y factura sin parar. 
Luego sí, ya arrebatado el lector frente la capacidad visionaria del autor, el autor enumera -por supuesto sin nombrarlas (ni avergonzarse)-, las oscuras fuentes de su clarividencia.
Y nos confiesa entonces:
“Estas son algunas de las conclusiones parciales sobre las próximas elecciones presidenciales de octubre obtenidas en enero, después de hablar, entre la arena y el cemento, con diversas fuentes: dos ministros que apoyan la candidatura de la Presidenta, un funcionario cercano al gobernador Scioli, un radical que trabaja para Alfonsín y otro para Sanz, personas muy cercana a Macri, De Narváez y Duhalde y dos encuestadores que no trabajan para el gobierno”.
Más allá de que la certeza del título queda aquì reducida a sólo algunas conclusiones parciales; las fuentes tampoco resultan ser de una contundencia que amerite la bravura inicial... Panorámicas –por no decir etéreas-, a excepción de los dos supuestos ministros que apoyarían la candidatura de la presidenta, el resto suena más bien a cadena de chismes del tipo el amigo de un primo que tiene un hermano que trabaja de chofer para el sobrino de, me dijo que
"De la playa al cemento", es decir, de algún balneario de la costa a la Capital, sin recorrer el país, entre vecinos de carpa y el pescado podrido de todos los días, sin basarse en ninguna batería de encuestas, ni en una sola siquiera, a más de ocho meses aún de las elecciones, y apenas porque charló con un par de charlatanes, Majul nos simplifica el provenir así nomás...
Pero está bien, las fuentes son las fuentes, y como tales secretas, y por lo tanto Majul puede decir cualquier cosa que le diga cualquiera, o adivinarlo todo aunque no adivine nada. Mientras La Nación se lo publique, y él facture, la ley los protege a los dos, así como a la vez no protege a sus lectores.
Por las dudas, astuto como es -así, medio torpe-, hacia el final se cubre y renuncia a la victoria pero se asegura el empate jugándole a los 36 números, y nos dice entonces con su prosa ya más que apurada, a las corridas:
"Igual, en la Argentina, ocho meses equivalen a una vida. Y puede pasar de todo, desde que la presidenta no se presente por razones personales o porque tema perder la elección hasta que un imponderable como la muerte de un militante termine por colocar todo patas para arriba".  
“Invertebrado moral”, lo bautizó públicamente para las cámaras de la historia el buen Víctor Hugo Morales cuando el buen turquito lo invitó para que hable tan luego en el oportunísimo lanzamiento de otro de sus tantos productos de ocasión…
Invertebrado moral.
No, seguramente no era lo que él esperaba.
Pero igual supo ganárselo, hay que decirlo.








jueves, 3 de febrero de 2011

Crónicas y blues: El hombre que iba a ser descubierto

Crónicas

El hombre que iba a ser descubierto

El hombre que iba a ser descubierto
era un tipo vital, entusiasta,
de talla mediana y estatura también
(no tocaba los pájaros por debajo
ni se hundía por debajo demasiado)
era un hombre perplejo
siempre sereno y sonriente
(casi casi se diría suficiente)
robusto, muy delgado,
de estirpe salvaje pero temple polar,
aunque acechado apenas por un asta de toro por un lado
y un colmillo de sirena por el otro.

El hombre que iba a ser descubierto
igual mantenía más que intacta la confianza,
el brazo en alto y su sombrero alón lejos del sol y su cabeza
era un hombre tenaz, puntual, jovial
encarnizado y valiente
no le gustaron nunca las noticias de abril
ni los versos de octubre,
y entre una esposa y la otra,
el hombre que iba ser descubierto,
no le tenía miedo a nada a no ser a sus dos entierros:
el uno a ras de la noche,
el otro bajo la mesa.


Pero el hombre que iba a ser descubierto
-esto sí hay que decirlo-
era un tipo muy discutido
polémico aunque elegante,
de andar por todas partes contento
(incluso por donde andaba triste)
de saludar tanto le daba a la luna como a las sombras
al mármol, al otoño, al ayer y a los otros,
y aunque era un tipo muy amable
(eso también hay que decirlo)
jamás olvidaba una cara,
un nombre,
un perfume ni su color…
Y cuando alguien le ofendía con recuerdos impropios de un hombre que iba a ser descubierto,
El hombre que iba a ser descubierto
sin trepidar
respondía como un rayo:
el trueno lo precedía,
la lluvia se lo llevaba…

Y es que el hombre que iba ser descubierto
-digámoslo de una vez-
resulta que al final no fue descubierto nunca
la soledad se lo tragó de vuelta
murió tarde y sin esperarlo
con su invicta sonrisa siempre falsa
sincero pero desinformado
sin saber jamás que allá,
más allá,
detrás de la esperanza,
del sueño
y de los otros
no hay más que lo de siempre:
versos de octubre
noticias de abril
un entierro tras otro
y la noche bajo la mesa.

DA/setiembre de 2001.-

miércoles, 2 de febrero de 2011

SARKOZY, LOS GITANOS Y CÉLINE: VIAJE AL FONDO DE FRANCIA...



Entre la xenofobia. la hipocresía y el humanismo…




CONTRADICCIONES DE UN PAYASO


Nicolás Sarkozy, censor literario.




En un despliegue de alta hipocresía, con la misma cara con que deporta gitanos, ahora el gobierno de Francia pretende ser de vuelta lo que nunca fue por el simple trámite de abolir de su lista de conmemoraciones nacionales para este año 2011, al escritor Louis Ferdinand Céline, quien en julio cumplirá medio siglo muerto, y que es una de las pocas verdaderas glorias de Francia, de verdad francesa. ¿Los motivos? El mítico antisemistsmo de Céline, su relación con el gobierno de Petain, y bla bla blá.
En principio Céline sí estaba en dicha lista, pero luego, el ministro de cultura, Frederíc Miterrand –sobrino del otro- descubrió, ¡de pronto!, que Céline había sido antisemita, y bla bla blá.
Sin chocolates por la noticia, los lectores asiduos del Marityo, saben que Céline ocupa un puesto principal en el top five del olimpo de nuestro escritores más admirados. De hecho, con él inauguramos la sección Escritor por escritor, no faltará nunca en nuestros Destellos Ajenos, y es suya tan luego la frase que actualmente nos sirve de acápite: "era un ser sin importancia colectiva, apenas un individuo".
La cita pertenece a su obra de teatro La Iglesia, y no somos nosotros los primeros en recortarla para un epígrafe. Jean Paul Sartre lo hizo hace mucho para su libro La náusea. Lo admiraba tanto como toda su generación y las que vendrían, una vez leída su primera novela Viaje al fin de la noche. Un libro aún demoledor.
Y no sólo Sartre quedó descoyuntado al leerlo, preguntándose hasta  hoy qué más se podía decir despuès de eso. Blaise Cendrars cayó de rodillas, Elsa Troilett lo tradujo al ruso, y los rusos redescubrieron la novela. Henry Miller reescribió completo su Trópico de cáncer aún inédito; y luego Saroyan y Kerouac y Bukowsky no hubiesen sido sin él, y tantos otros que a su luz se levantan y a su sombra se extienden más allá de su muerte y sin superarlo nunca…
Despuès, con el tiempo, el mismo Sartre, desde los micrófonos de la BBC, para todo el mundo, lo iba a declarar enemigo público número uno, y allí nomás le echó todos los perros de la victoria… Más que su rabia, odiaban su genio.
Céline huyo, dejó París, cruzó Alemania hasta Dinamarca  bajo el diluvio de escombros del Tercer Reich en su derrumbe, y una vez en Copenhague por fin lo detutvieron, lo encerraron, y condenaron a muerte.
Hombre de su tiempo, escritor pero médico, encarnó su tiempo, y lo diagnosticó. Pero su tiempo no quiso verse, y lo rompió como un espejo.
Acaso alguna vez nos demoremos en su historia, vale la pena. Pero sí: Céline fue un antisemita, y el mejor narrador de su siglo (dicho esto por mucha gente más y mejor que nosotros, no sólo por nosotros), y aún, quizá, sigue siendo el mejor del siglo que andamos.
Pero ahora aquì nos importa más la no menos extraña historia de su actual censor circunstancial: Nicolás Sarkozy, hoy presidente de Francia.
Porque resulta que en medio de la polémica desatada por el descubrimiento sorpresivo del ministro de cultura sobre la fama política de Céline; justo ahora sale a la venta, y bien que se vende, un libro titulado El Caso Céline, escrito por un comisario, Philipe Pichón, quien no sólo tuvo acceso al expediente político-policial del escritor, sino que en su búsqueda se topó además con viejos reportajes a propósito de Céline, donde el actual presidente, ¡Nicolás Sarkozy, sí!, se evaporaba en elogios a toda su obra; y hasta retrata allí una cena con sus testigos, durante la cual un eufórico Sarkozy bramaba que Céline era su “biblia”, y se quejaba porque “no había una calle, un hospital, una plaza con su nombre”, y allí nomás juraba que cuando él fuera intendente de Neully, “remendaría eso en un parpadeo”, y bla bla blá y bla bla blás, hasta que también él lo abolió.
De más está decir, ja ja, que Céline no precisa que Sarkozy y sus alcahuetes le soplen las velitas con 50 años de muerto, cuando ya ni en vida le hubiese gustado ver a ninguno de estos. Qué va.
Al igual –aunque en su mínima escala- que la proscripción del Martiyo por parte del Grupo Clarín, este gesto del gobierno francés, que se pretende también en sí mismo un castigo, no es sino otra cicatriz de esas que esplenden como medallas.
El día que los sarkozy de la tierra reconozcan en público lo que dicen en privado, y se rindan ante su genio, quizá la humanidad sea mejor y Céline ya no haga falta...
Mientras tanto no hay trato con él. Inmortal y maldito, más vivo que los fantasmas que lo acosan, Céline, más allá de sí  mismo, denuncia como siempre a los hipócritas y los mentirosos y los envidiosos de siempre.
A 50 años de su muerte, le deseamos salud, maestro… los políticos pasan, los hombres pasan, incluso los artistas pasan también… pero las grandes obras todavía no, maestro…
Salud y gracias.

Louis Ferdinand Céline, escritor inmortal.

martes, 1 de febrero de 2011

A CORAZÓN ABIERTO: PERFIL PÚBLICO DE UN EDITOR ANÓNIMO...

Entre las innovaciones que el nuevo año trae para todo y todos, y a pedido de una parte del público -minúscula si se quiere, pero no por ello menos respetable (al fin y al cabo para nosotros el individuo vale tanto como  la masa); El Martiyo decidió, ya, adjuntar a su columna derecha -debajo de todo-, un perfil público de su editor anónimo, que aquí reproducimos por única vez en forma de post, como noticia en sí, no sólo por vanidad -pues también nos cabe, humanos al fin, la autorreferencia y el autobombo-, sino y sobre todo por cortesía, como quien explica quién es, de dónde viene,  hacia dónde va... y desde dónde y por qué dice todo lo que dice.


* * *
El Editor

Daniel Ares escribe, y escribió siempre. Supo ganarse la vida así, vendiendo sus servicios como periodista.
Comenzó en 1980, en la revista Somos, de la Editorial Atlántida, y luego en muchos otros medios de las editoriales Abril y Perfil y Editores Asociados, de los diarios Clarín, Crónica y La Prensa; y colaborando o reclutado en más revistas de las que dan ganas de recordar desde Caras a Cerdos y Peces pasando por Noticias, Tele clic, Satiricón, Misterios y El Gráfico, hasta retirarse de una vez por todas –harto del todo-, en el 2005, cuando la empresa Cimeco –propiedad de los diarios Clarín y La Nación-, le negó el pago de una nota porque no precisaron publicarla como si se tratase de pronto de un concurso. "Ahora hacemos así", fue todo lo que supo explicar el capataz de turno. Y no nos vimos más.
Daniel Ares también escribe libros. Son suyas –y públicas- las novelas La curva de la Risa (Editorial de La flor, Buenos Aires, 1992), Banderas en los balcones (de La Flor, Buenos Aires, 1994), Popper, la Patagonia del oro (novela histórica, Buenos Aires, Alfaguara, 1999), Josefina, atrapada por la pasión (Nowtilus, Madrid, 2006), El asesino entre el centeno (La ínsula, Barcelona, 2007), y el libro de no ficción Historias de Escritores, (Alfaguara, Buenos Aires, 1998). Su novela Popper, fue traducida al alemán (Europa Verlag, Hamburgo, 2001), y al griego (Lagoudera, Atenas, 2001).
Y además Daniel Ares hizo radio. Escribió, condujo y produjo los programas Naftalina, con Miguel Ángel García y otros (Radio América, Buenos Aires, 1986), El trueno en medio del lago, junto a Elizabeth Vernaci (FM del Lago, Bariloche, 1987), Los dueños de la isla, con Alejandro Saez German y Luis Castellanos, (FM La isla, Buenos Aires, 1995), y su ciclo unipersonal La boca del lobo (FM La Isla, Buenos Aires, 1996). Hacía la primavera del año 2000 fue buenamente convocado para conducir en Radio Mitre un programa junto a Lorena Maciel, pero no recuerda el título porque a la semana apenas salió corriendo.
Sin mucha fortuna, escribió guiones, también. Entre sus intentos sin más, se destaca su trabajo junto a Leonardo Favio para su documental Perón, sinfonía de un sentimiento.
En los intersticios de todo eso, gusta aclarar, Daniel Ares probó sobrevivir de otra manera, y fue también lavacopas, obrero gráfico, empleado bancario, ejecutivo de una multinacional, coordinador turístico, posadero, camarero, vendedor ambulante, y, ocasionalmente, traficó piedras semipreciosas, bisutería aborígen, y bikinis. Pero por nada de eso paró de escribir.
Hoy, año 2011, retirado ya del periodismo industrial, y harto también de los editores mundiales, Daniel Ares tampoco para de escribir, y hace este blog, El Martiyo, medio a través del cual se expresa públicamente en las condiciones más puras que ha conocido: con absoluta libertad, y ya sin más intermediarios mercantiles entre sus ansias y sus lectores. Como si fuera posible la felicidad.

Esta foto no corresponde al editor.
Pero es infinitamente más linda que la suya.

EL AÑO QUE VIENE (YÉNDOSE): ¡BIENVENIDO 2011! (tarde pero puntuales)

Ya inaugurado el año inauguramos sin embargo ahora y aquí el año 4 de El Martiyo, blog nacido como El Martillo el 4 de octubre de 2008 en la comunidad de Clarín blogs del grupo homónimo, quienes nos censuraran definitivamente clausurando El Martillo y todos nuestros blogs el 11 de noviembre de 2010 -confiscando en el acto sus archivos completos-, y no por recurrir a sexo explícito, ni mucho menos a lenguaje vulgar, sino apenas por hacer uso de la libertad de expresión que ellos tanto pregonan y por la cual sus más caros amanuenses se rasgan las vestiduras en público.
Pero ya veis: los muertos que mata Clarín, gozan de estupenda salud, contrariamente al grupo que los mata, porque al fin y al cabo pareciera que sí hay justicia en este mundo.
Por ello y desde aquí. les deseamos sin ninguna hipocresía entonces, un sincero feliz 2011 para casi todos.

* * *


LA INTRIGA Y LA ESPERANZA







“El tiempo no espera por uno”.
The Rolling Stones

Tarde pero puntuales, al cabo de casi un mes de de letárgico carreteo sobre la pista en sombras del año viejo, damos inicio al 2011, o más bien nos subimos andando porque el tiempo no espera por uno, y el nuevo año que se vino, ya se nos va como cualquiera sin que haya otra vez de dónde agarrarlo…
En tal sentido será éste un año como los otros, no faltarán los días de sol, ni las tempestades bruscas, la grandes noticias, los hechos que serán hitos, los días sin nada, algunos adelantos, algunos retrocesos, la discusión eterna, el bla bla blá sin fin de las naciones...
En la Argentina, empero, hay que elegir presidente, y si Cristina no se decide, quedamos en manos de nadie, o peor:  de una oposición apenas mediática sin consistencia política ni más sueños que los personales o corporativos de los grupos que representan (Clarín, etc), y que actualmente les confieren la única entidad pública que todavía ostentan. Sin Clarín, Elisa Carrió, por ejemplo, no sería ni siguiera Silvia Súller, ni Cobos su hermano.
Si Cristina no se decide, será un año duro, turbio….Pero si se decide también.
Si se decide lloverán injurias como en los campos de café de Juan Luis Guerra; y en un festival del cine de terror, nos asustarán a diario con el “Apocalipsis o ellos” viejos monstruos como Mauricio Macri, Eduardo Duhalde, el hijo de Alfonsín, la Carrió, ese tal Sanz, acaso Cobitos, y otros gigantes de la mediocridad vernácula que habrán de aturdirnos al menos hasta octubre con sus discursos vacíos arrojando mierdas y miedos porque otra cosa no tienen…
A favor de la esclavitud, de los monopolios de cualquier tipo, y de la impunidad del dinero -si Cristina se decide-, la Sociedad Rural, los principales diarios (Clarín, etc), la iglesia Católica, y la banca extranjera, redoblarán sin ascos la espuma de su rabia, que es nada más espuma, pero mucha gente aún lo sabe. Insultarán, ofenderán, mentirán, sobre todo eso: mentirán. No importarán los medios, sólo el fin.
Si Cristina se decide, también será un año duro, turbio. Pero tal vez sea el último año así de las dos argentinas que hace doscientos años tratan de entenderse: la que de ninguna manera se resignará a tener un pueblo tan pobre cuando es un país tan rico, y la otra que le teme a ese cambio porque no lo entiende, o porque la asustan a diario todos esos agoreros que sospechosamente nunca hicieron nada, ni hoy dejan hacer a nadie.
Se decida o no Cristina, será un año largo y muy sinuoso, y desde luego, no sólo en la Argentina.
Como una fiesta de fuegos de artificio –que de artificio y de fiesta no tiene nada- comenzaron a estallar por simpatía las dictaduras financiadas por los Estados Unidos en el mundo árabe, Tunez, Oman, Jordania, Egipto, son sólo el principio de un final que algún día tenía que ser.
Los Estados Unidos, mientras tanto, el gobierno de Obama, para ser más precisos –desenmascarada ya su descarada diplomacia-, entre ambiguos discursos y confusas actitudes de sus más altos funcionarios, pretende convertir en espíritiu democrático lo que en realidad simplemente se les va de las manos… (como casi todo a Obama últimamente).
La guerra en Europa resultará cada día más evidente, no sólo ya para El Martiyo.
Sin recursos naturales propios, encerrados en el castillo maldito de una moneda sin salida, a punto de astillarse la pretendida Unión, minada por la intriga la relación entre los estados, y ya sin las tropas de Washington a su servicio las 24 horas; los mismos líderes que llevaron a esos pueblos a esta crisis, enfrentan de pronto el ejército inesperado y creciente de los desocupados, los desclasados, los deheredados, los que ellos mismos estafaron… y los inmigrantes del mundo que hasta ayer precisaban…
Será un año difícil para la flamante y ya agotada Unión Europea, para el mundo todo, podríamos decir, y para los Estados Unidos especialmente por lo tanto.
Será todo un año para todos, y por ello aquì le damos la bienvenida, tarde pero puntuales, subidos en marcha al tren del tiempo, que no espera por uno
Como parte entonces de los festejos de inauguración, prometemos desde ya (para cumplir hay tiempo), nuevas secciones, acaso alguna sorpresa mayor, y por supuesto más chicas y más humor de alta gama con los chistes de Perón y de Borges y las Anékdotas de los grandes más grandes, y crónicas y blues, y destellos apócrifos y ajenos, aforismos, la guerra contra Clarín, la Patria escrita, el Mundo Mundial, y más de mil palabras en una sola imagen, y más imágenes crudas de estos Tiempos Modernos, y más de todo lo demás, y andá a saber qué más… despuès de todo, el año recién comienza, y aunque mucho podemos suponer, esperar o prever, nada sabemos de verdad…
Es la intriga de la esperanza, o viceversa, lo que en esencia nos sostiene.




Nuestros más sinceros deseos de un feliz 2011 para casi todos…

El Martiyo

sábado, 29 de enero de 2011

ANÉKDOTAS: HOY: del que vuelve sin irse...

Anékdotas
 

Hoy: Ayer nomás

Con Fray Luis de León


Hacia 1572, Fray Luis de León, poeta, catedrático, religioso y traductor, diestro en el manejo del griego y del latìn, tuvo el tupé de traducir la Santa Biblia a un idioma considerado entonces “vulgar”: el castellano.
La herejia le valiò cuatro años de encierro en los calabozos laboriosamente horribles de la inquisición.
En 1576, liberado y reivindicado, retoma su cátedra de filosofía moral en la Universidad de Salamanca, y en su primer día de clase, frente a un alumnado sediento de historias y blasfemias sobre sus días de cautiverio, Fray Luis de León apenas dice:
-- Deciamos ayer… - y sigue así como si nada.

domingo, 16 de enero de 2011

Destellos Ajenos. HOY: Fernando Pessoa.





Destellos Ajenos:

"¡Con qué vigor del alma sola y absorta hice una página tras otra, viviendo sílaba a sílaba la magia falsa, no de lo que escribía, sino de lo que suponía que escribía! ¡Con qué encantamiento de embrujo irónico me juzgué poeta de mi propia prosa, en el momento alado en que ella me nacía, más rápida que los movimientos de la pluma, como un desagravio falaz ante los insultos de la vida! Y hoy, finalmente, releyendo, veo estallar mis muñecos, veo el aserrín que les sale por los rasgos, deshaciéndose sin haber sido…"

Fernando Pessoa

sábado, 15 de enero de 2011

Blues del caos...

Blues del primer instante


Tal vez no pueda explicarlo con precisión
pero recuerdo en detalle el primer caos:
la atmósfera que rompe desde adentro y me rodea,
la luz que estalla y estalla todavía,
la sangre, el dolor y los olores,
y esos hombres, nerviosos, apurados,
que me alzan, me cuelgan, me golpean,
y yo que grito y grito más y no me entienden,
y así desde entonces.


DA/BA/03

LOS CHISTES DE BORGES. HOY: "Kiplingo"...

Los chistes de Borges


Cuando le preguntan a María Kodama qué es lo que más extraña de Borges, ella no duda en responder: “su sentido del humor”. Uno de los hombres más divertidos de la historia del hombre, sin embargo, decidió pasearse por su siglo disfrazado de viejo aburrido, sin romances rimbombantes ni escándalos de vodeville, con su traje siempre gris, su bastón y su ceguera, su hablar lerdo y trabado, y su genio camuflado de sabio que no sabe. No es arbitrario pensar que esa sola caracterización, única y total, fuera su más secreta y grande broma.


Como parte de su esencia, el humor de Borges se manifestaba allí donde encontraba un mínimo espacio. También en su obra.
En el prólogo de 1969 a su libro Elogio de la sombra, Borges escribe la palabra psalmos, cuando ya la Real Acacemia Española autorizaba a escribir “salmos”. Más de allá de ellos, él igual dice allí “…hubiese preferido la respiración de los psalmos (1)”, y luego sí, en una llamada al pie, aclara:
1. Deliberadamente escribo psalmos. Los individuos de la Real Academia Española quieren imponer a este continente sus incapacidades fonéticas; nos aconsejan el empleo de formas rústicas: neuma, sicología, síquico. Últimamente se las ha ocurrido escribir vikingo por viking. Sospecho que muy pronto oiremos hablar de la obra de Kiplingo.

viernes, 14 de enero de 2011

LOS 7 PECADOS EN 7 FOTOS Y UN SOLO CLICK...

El Martiyo Producciones Presenta...
* LOS 7 PECADOS EN 7 FOTOS *

Aquí en un sólo click toda la serie de esta sección gráfica y finita inspirada en ese poético invento católico de los 7 pecados capitales, que tantas ficciones, dramas y comedias, conflictos y prejuicios han inspirado a su vez, sin que se les conozca, hasta esta página, ningúna otra razón más o menos positiva...
Aquí entonces, para ver, reflexionar, cortar o pegotear, los 7 pecados en 7 fotos y un solo click...

LAS CHICAS DEL MARTIYO... además son para siempre...

“Las Chicas”

Lauren Bacall.
Con esta chica soñaremos para siempre.
Allende de ella, incluso.

ANÉKDOTAS. HOY: "70 líneas sobre Dios"... o la verdad de la verdad.

Anékdotas


Hoy: "70 líneas sobre Dios"




Con Natalio Botana


Todo principiante en el periodismo profesional conoce –o debería conocer- esta rápida anécdota que el tiempo convirtió en leyenda por la verdad irrebatible que contiene.
Se cuenta que cierta vez Natalio Botana –el mítico director del no menos mítico diario Crítica- buscaba un redactor, y probaba aspirantes. A cada uno le pedía “70 líneas sobre Dios”, y allí el candidato se lanzaba sobre la máquina y se bajaba lo más rápido que podía las mejores 70 líneas sobre Dios que ni Dios hubiera soñado. Al terminar, Botana les prometía evaluar el trabajo, y llamarlo al elegido. Hasta que llegó uno que al recibir el pedido de las 70 líneas sobre Dios, preguntó antes de escribir:
-- ¿A favor o en contra?
Inmediatamente Botana le respondió:
-- Está tomado.

jueves, 13 de enero de 2011

TIEMPOS MODERNOS: imágenes del mundo que supimos conseguir...

El Martiyo Producciones Presenta...

Tiempos Modernos V


LOS CHISTES DE PERÓN... peronistas somos todos...

Los chistes de Perón


Si alguna vez los argentinos consiguiésemos el nirvana tangible de una divisa estable, esa nueva moneda debería llevar impresa, en sus dos caras sin ceca, las imágenes yuxtapuestas de Borges y Perón; como el yin y el yang de una Argentina sola, que en su doble anverso, grabara así la riqueza de nuestras más hondas contradicciones, unidas entonces por las solas banderas de la gracia de la inteligencia, la agudeza de la sensibilidad, y la sabiduría siempre que revela el humor. Por ello aquí El Martiyo, en un gesto estético histórico -pero histórico por estético-, reúne, funde, en un mismo marco, en idéntico formato, a este dueto imposible, y sin embargo… Esperamos que así como los peronistas disfrutan de Los chistes de Borges, así la otra Argentina disfrute de Los chistes de Perón, quien supo tener, indiscutido, el sentido de la risa que es propio de los grandes. Y que nos hace mejores.


Es  muy difícil definir el peronismo. El propio Perón improvisaba constantemente fórmulas nuevas. Cierta vez entrevistado en Madrid durante su exilio, le preguntaron cómo se componía politicmaente la sociedad argentina.
Perón explicó:
-- Bueno, hay un 25 por ciento de radicales, un 20 por ciento de conservadores, un 15 por ciento de socialistas, un 10 por ciento de comunistas….
El reportero intrigado interrumpió.
-- ¿Y  los peronistas?
-- Ah, no,  peronistas son todos.

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martes, 11 de enero de 2011

EL MARTIYO NO ESTÁ A FAVOR DEL GOBIERNO (otro post que Clarín no se bancó)


Este es otro de los posts que Clarín no se bancó, y por la suma de los cuales finalmente censuraron El Martillo.
Lo publicamos por primera vez poco después de las legislativas de 2009, cuando circulaba por la red un spam contra el matrimonio Kirchner. Menos de dos años atrás, ahora todo aquello parece muy lejano. Néstor Kirchner ya no está, y mucha gente comprendió muchas cosas. No así Clarín, su socio La Nación, y sus mentirosos a sueldo, quienes acorralados por la derrota, mienten cada día más, y desesperados como corresponde, cada día peor. Por todo ello y a todos ellos -más que a nuestros lectores-, dedicamos la reedición de este post que Clarín tampoco se bancó. 



El Martillo. Comunidad Clarín blogs - Agosto de 2009.
EL MARTILLO SE DEFINE: NO ESTAMOS A FAVOR DEL GOBIERNO


DE PANFLETOS Y OTROS FLATOS 


Nosotros estamos a favor de nosotros. 



Circula por la red un archivo en cadena contra el matrimonio Kirchner, y nos ha llegado.
Se trata de un laborioso panfleto cibernético, puro texto sin imágenes, extenso pero previsible, precario en su sintaxis, y malhablado pero sin gracia, por no decir vulgar (“si Perón viviera te cagaría a patadas en el culo”).En síntesis, un largo rosario rabioso de afirmaciones sin pruebas, estadísticas manipuladas, generalizaciones insustanciales, chismes baratos y variados insultos. Por todo lo cual no vale la pena comentarlo: el oficialismo podría elaborar una equivalente, y tampoco sería veraz. De hecho, ni la verdad ni la realidad pueden caber en un planfleto apurado por el odio, mal escrito y maloliente como un flato.
Pero como lo recibimos atraído por nuestras opiniones, aprovechamos entonces para definir nuestra posición: nosotros no estamos a favor del gobierno.
Mucho menos nos interesan las personas de Cristina Fernández y su marido, ni qué cartera usa ella, ni cuánto influye él en sus decisiones. Consorte que no opina ni influye, no es consorte, cuál es. Tampoco nos preocupa si son ricos ni cómo lo hicieron. Como argentinos, hemos perdido hace mucho el derecho a la ingenuidad, y está claro que en la mesa del poder nacional sólo juegan los ricos muy ricos: Macri, De Narváez, los hermanos Menem, los Rodríguez Saa, Duhalde, Barrionuevo, millonarios todos ellos  continentales, o en su defecto -como es el caso de los radicales-, cómicos esponsoreados por la Santa Iglesia Católica, o por la banca extranjera y sus monopolios multimediáticos, o por la Sociedad Rural, si no hay un golpe a mano. Lo que importa no es cuánto se enriquecen ellos, sino cuánto nos empobrecen o enriquecen a nosotros. Por eso no estamos a favor del gobierno: porque estamos a favor de nosotros.
Estamos a favor de no hincarnos más con la boca bien abierta ante las braguetas aún más abiertas de los jefes de Washington.
Estamos a favor de alinearnos con Latinoamérica, porque nosotros somos latinoaméricanos, no otra cosa, y nos parece todo un detalle que la Argentina presida el Unasur.
Por eso también estamos a favor de cagarnos públicamente en el FMI, y resolver ese raro asunto antiguo de la deuda externa como decimos nosotros y no como quieren ellos. Si nos equivocamos, mala leche, ellos ya se equivocaron mil veces y siguen hablando, que se callen.
También nos parece bien que el negocio de cuatro se haya vuelto el fútbol para todos.
Y nada eso significa que estemos a favor de este gobierno. En absoluto.
Sí estamos a favor de jubilar un millón y medio de personas para las cuales los gobiernos precedentes no tuvieron nunca otro plan que arrojar de manera sistemática al abismo de la miseria en la vejez. Nosotros no olvidamos cuando nuestros viejos amanecían colgados de los árboles y Norma Plá daba risa por la tele.
Por eso también estamos a favor de calzarse los cojones y enfrentar a los poderosos por multinacionales laboratorios de medicamentos, cuyos temibles lobbys ningún presidente quiso nunca enfrentar, pues imponer la ley de genéricos sólo podía beneficiar a los más pobres, que eran los que menos importaban.
Además nosotros, los que el 24 de marzo de 1976 cumplíamos 20 años, nosotros, exactamente nosotros, siempre quisimos ver en cana a Martínez de Hoz, a Videla, a Bussi, a Luciano Benjamín Menéndez, a todos los que Alfonsín justificó, Menem indultó y De la Rua temió… y que hoy pasean por las calles en una jaula. Y no es resentimiento: es justicia.
Encima nosotros -yo-, que durante más de 25 años ejercimos el periodismo en la Argentina, conocemos bien por dentro el poder, la extensión y el alcance de fuego de los grandes medios, y recordamos mejor aún cómo se comportaban Clarín y La Nación durante los años de la dictadura, y no ignoramos en absoluto la rarísima historia de Papel Prensa, y por eso estamos a favor de que alguien se plante y les diga a todos estos: ustedes de aquì no pasan.
También estamos a favor de rescatar urgentemente -aún poniendo dinero del bolsillo de los que lo tengan-, a toda esa adolescencia que tanto nos espanta ahora y que tan poco nos importó cuando nació, hace más o menos quince, dieciséis años, cuando sus hogares estallaban y se astillaban detonados por los efectos del uno a uno, y cuando sin embargo entonces, estos mismos sectores hoy tan crispados, iban y venían de Punta Cana cargados de baratijas cagándose en todo. Quién da dicha ayuda, y cómo la llamen, no nos interesa. Asignación universal por hijo, Cristina de Kirchner, no nos importa. Nosotros estamos a favor, no del gobierno, ni siquiera de la medida tomada por el gobierno: nosotros estamos a favor de todos esos pibes, de todos nosotros…
Para ser precisos y concisos: nosotros estamos a favor de un modelo de país que contenga y exprese todas sus complejidades étnicas y culturales, y que aspire a una sólida independencia económica que nos permita entonces una auténtica soberanía política, a partir de la cual –y a través del estado si así hiciera falta-, ejercer una verdadera justicia social... De eso estamos a favor nosotros, y para no ser ingenuos, somos flexibles, y agregamos abajo: “o de cualquier cosa que hacia allí se dirija o se le acerque”.
Incluso entendemos que mucha gente esté en contra de este gobierno, o de la presidenta y su marido, o de la ropa que usan, o del peinado de ella y el despeinado de él. Gustos son gustos.
Lo que no nos gusta, dicho sea de paso, es que no les gustemos nosotros, que somos tan luego los pibes, los jubilados, los laburantes, los desocupados, los artistas, los pobres, los desaparecidos, sus nietos y sus padres; los que no choreamos con Videla ni con Menem ni con nadie; los que nos tragamos al último Menem y los dos abortos radicales de Alfonsín y la Alianza, y por eso mismo jamás los olvidamos…
Nosotros no estamos a favor de este gobierno, es más: nosotros, por darle el gusto a todos los otros, nos pondríamos en contra del gobierno… si no fuera por el miedo y la vergüenza de salir en la foto con ellos, con los hermanos Menem y los Rodríguez Saa, con Luis Barrionuevo, con el temible Macri y el extraño De Narvaez, con la explosiva Carrió (¡y que nos explote justo cuando estamos al lado!); y mucho menos con Biolcatti o Bergoglio, ni hablar de Magneto y doña Ernestina, no, jamás… porque estos tampoco están a favor del gobierno, pero mucho menos están a favor de nosotros.
Por eso nosotros, que no estamos a favor del gobierno, generamos sí dicha ilusión óptica, pues por primera vez en nuestra vida, la Argentina tiene un gobierno que está a favor de nosotros.
Que los hombres y mujeres que lo componen no consigan pasar por el detector de santos, no nos asusta. Mucho menos cuando vemos los demonios que enfrentan.

Nosotros preferimos esta foto.