////// Año IXº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

sábado, 25 de junio de 2011

CARRIÓ-LLAMBÍAS: SIEMPRE HAY UN ROTO.


Sobre la hora y al pedo, la Coalición Cívica cerró su lista de diputados encabezada como número atracción por Mario Llambías.
El ruralista surgido de la Mesa de Enlace y su lucha en defensa de las “ganancias extraordinarias” de las grandes exportadoras de granos, se convierte así en uno de los ases principales de la políticamente extinta Elisa Carrió.


SIEMPRE HAY UN ROTO





Si fuese posible componer en palabras el sonido puro de una tremenda carcajada, así arrancaríamos este post, borrachos de asombro y no desde que supimos que el ruralista Mario Llambías encabeza en la provincia de Buenos Aires la lista de diputados de la Coalición Cívica liderada por la políticamente extinta Elisa Carrió. Borrachos de asombro y no, decíamos, porque Dios los cría, y la deseperación hace el resto...  
En un manotazo de ahogados sin suerte, en vez de un madero, uno y otro, Llambías y la Carrió, se abrazaron a un bloque de cemento, y locos de alegría sin embargo, celebran mientras se ahogan.
Luego de ser presentado como “el protagonista de una gesta histórica” (en referencia al lockout y los cortes de ruta en defensa de las ganancias extraordinarias de las grandes exportadoras de granos y de ninguna otra cosa, tal la “gesta”), el héroe del día, Mario Llambías, dijo allí sus primeras palabras como candidato a legislador de la nación: “estoy medio perdido”.
Mucho más perdida sin embargo parecía su jefa laCarrió, quien rodeada de cámaras y alcahuetes, fuera de sí como siempre, gritó en un momento: “Tenemos que volver a ser el granero del mundo”, lema que era bandera de la oligarquía terrateniente y su proyecto de una Argentina agropastoril y campesina durante los años mejor recordados como la Década Infame… Pero lo dijo, sí.
Y ya allí Llambías, al oírla y comprender que todo estaba permitido, se permitió entonces resumir en dos frases como dos patadas sus orígenes políticos, su trayectoria como  tal, y sus variados objetivos como representante de todos nosotros: “Soy un hombre de la provincia, y en CRA aprendí a conocer el país. La Argentina se resuelve con honestidad y respeto a las leyes”.
Y punto, eso es todo.
Todo Llambías.
Su pensamiento vivo.
No hay más.
Como para profundizar y aclarar sin conseguir ninguna de las dos cosas, la Carrió agregó entonces: “Esta fuerza política no tiene prejuicios. Está atravesada por los principios, cualquiera sea la casa en la que hayamos nacido, y no tenemos resentimientos”.
No satisfecha ni así, incontinente como se la ve, en un pico ya de las cumbres de su delirio, sin intención que se entienda, llegó a decir incluso: “La tecnología en el campo es impresionante, los tractores parecen ovnis”.
Con todo el apoyo del Grupo Clarín -que para algo los produce y los lanza-, algún voto seguro sacarán, aunque nada para tomarse muy en serio. Moscas habrá siempre.
Sin embargo, tampoco es para reírse cuando se piensa que mientras estos dos viven tan bien propagando el fracaso, hay gente que de verdad todos los días se levanta para ir a laburar en serio.
Ninguna carcajada.


Llambías, Buzzi, De Angelis: próceres de la sociedad.
(Rural).

* * *