////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

jueves, 2 de junio de 2011

EUROPA EN GUERRA: ALEMANIA INVADE GRECIA.

Sin necesidad de esperar los nítidos tanques, las nítidas batallas de nítida sangre, aquí El Martiyo lo invita a un rápido ejercicio de sentido común, que a la vez nos revela el simple truco por el cual es posible la visión del porvenir. Sobre todo cuando ese porvenir ya vino.


CONFESIONES DE UN PROFETA




Triste destino el del profeta trágico que sólo quiere equivocarse, y…
En declaraciones que erizaron la piel del pueblo griego, la semana pasada el minisro de economía de Holanda, Jan Kees de Jage, al condicionar un nuevo préstamo a Grecia, dijo así: “no les obligaremos a vender la Acrópolis, pero sí todo lo que se pueda privatizar”. El desguace ha comenzado.
Tan luego y así lo habíamos dicho nosotros poco antes, y algunos creyeron que era sólo una metáfora (Ver La sana costumbre de matarse), una exageración, un delirio...
Lo mismo parece ser a simple vista nuestra sección-visión Europa en guerra, pero sólo porque sus modernos ejércitos de invasión y dominio ya no van de uniforme sino de Armani o mejor, porque en vez de generales vemos gerentes, porque ya no usan los tanques sino los bancos, porque ya no invocan al Reich sino a la UE, porque las funciones de las SS las cumple ahora el BCE, que se les mete a todos hasta debajo de la cama, imponiendo a su paso, hoy como ayer, la forma de vivir, y de morir.  
Tropas alemanas, Atenas, 1942.
Una vez más -otra vez, y van- los alemanes ya entran a Grecia, la sitian y la toman. Avanzan desde Frankfurt –donde el Banco Central de Europa marca con su sede el centro de la Europa que miran-, y en coalición avanzan con sus feroces aliados del FMI y el Banco Mundial.
Estratégicamente, toman los puertos y  los aeropuertos y las comunicaciones, el Jónico, el Egeo, y el Peloponeso, donde dejaron un puente sin terminar cuando la útlima invasión… (acaso ahora lo acaben, ellos que siempre supieron sacar buen provecho de la mano de obra extranjera)…
Una vez ocupada Grecia, todo indica que la campaña seguirá por Irlanda, Portugal, su querida Polonia de siempre, y luego, aparentemente, serán España, Italia, o acaso Italia primero y despuès España… El orden de las conquistas no altera el objetivo: más temprano que tarde media Europa estará, de nuevo, como en los grandes días del III Reich, bajo dominio franco-alemán. (Con sede en Frankfurt, siempre es bueno recordarlo, que ellos jamás lo olvidan).
Por supuesto los pueblos de todos esos países, de pronto hipotecados, ya sometidos, sin moneda propia, en manos sus dirigentes de dirigentes extranjeros; protestarán, se rebelarán. Normal. Por eso lo avisamos hace mucho, y no hace tanto ya lo vemos a diario en todos los diarios.  
¿Es -era-, entonces, tan difícil predecir la guerra en Europa?.
No.
Basta(ba) un rápido ejercicio de sentido común.
A la gente no le gusta vivir mal, sino bien.  
Cuando sus gobiernos los obligan a vivir mal, por lo tanto, los pueblos se resisten, no quieren, no les gusta, y los enfrentan. “Hacen tronar el escarmiento”, dice Perón desde hace setenta años, ¿cómo no lo oyeron?...
Atenas hoy.
Entonces la gente se enoja, y mucho más si descubre que ha sido emboscada por planes y políticos irresponsables, inhumanos, e irreversibles. Entonces se enfurece, la gente. Sale a la calle con una cacerola, con un palo, con lo que tenga a mano, y quiere romperlo todo, prenderle fuego a todo, que se vayan todos, quiere la gente…
¿Pero es inocente, esa gente, que durante años –también lo dijimos- recordaban a esas madres alcohólicas que nunca preguntan de dónde el hijo saca la guita para el vino?.
No, no es inocente, esa gente. Creyeron que la plata se dibujaba, y sabían que no.
¿Pero importa ahora?
No. Ahora todo lo que importa es este presente negro, y la tempestad que les anuncia.
Ahora todo lo que importa, por ejemplo, es que se acaba el circulante en Grecia, y no habrá Lecops ni Patacones para ellos. Ahora, y más allá de todos los discursos y de cualquier optimista, empiezan a retrasarse, en la realidad real, los pagos a los jubilados, las pensiones, los hospitales se quedan sin recursos, y el estado está al borde de la quiebra atado en su caída a toda la Eurozona, y por carácter transitivo, a la Unión Europea, y por lo tanto, a la gente que vive ahí.
A toda esa gente enojada porque creyó una cosa y ahora descubre todo lo contrario.
Son los indignados, que ya tomaron Madrid, Barcelona, y que ya se expanden como una moda, como una peste, por toda Europa. El desguace ha comenzado, pero la resistencia también.
Esa gente no volverá a sus casas sin lo que cree suyo, y como sus dirigentes ya tampoco los dirigen, y los acreedores tampoco se resignan a volverse a sus casas sin lo que creen suyo… queda una sola solución sin solución: la fuerza
Porque la pregunta entonces es: ¿resolverá, la fuerza, este problema?.
Ja, claro que no, al contrario, no hace falta ser Nostradamus para verlo.
La fuerza, la represión, ejercerán, previsiblemente, un efecto rebote y el descontento se hará furia y esa furia crecerá en progresión geométrica. La consabida “escalada de violencia”.
Sarkozy el deportador.
En paralelo y al mismo ritmo los dirigentes políticos –esto también ya lo dijimos- se irán desdibujando, tal y como vemos sucede ya con Zapatero, Berlusconi, Sarkozy, la Merkel
¿Y entonces?
Entonces el vacío.
Sólo que el vacío en política no existe, porque inmediatamente alguien lo ocupa.
¿Quién llenará ese vacío?...
No tenemos el nombre, claro está, pero sí sus características fundamentales.
El modelo actual de líder europeo –humanista, universal, pacifista y liberalote- será reemplazado por un nuevo modelo más antiguo, de corte provinciano, nacionalista, regionalista, xenófobo como corresponde, materialista, autoritario, fascistoide y belicoso. Víktor Orbán, actual presidente de Hungría, es el prototipo ideal, también lo anunciamos.(Ver Las venas abiertas de la Unión Europea). Y al paso que marchan las cosas, entendemos que será producido en serie. Es un modelo brutal, como dicen las modelos.
Para entonces por supuesto lo que hoy se conoce como la Unión Europea, no pasará de una discusión deportiva. Los estados que la componen ya habrán cerrado del todo sus fronteras (ya comenzaron a cerrarlas), aumentarán las deportaciones étnicas inauguradas por Sarkozy, esto llevará, claro, a más  de una discusión, a más de un acaloramiento, al roce progresivo entre los estados miembros de ya ninguno recordará bien qué; y entonces, ahí, por ahí, de cualquier fricción saltará la chispa inicial del gran incendio que anunciamos.
Europa siempre.
No falta tanto, entonces, para que aquellos que lo precisan, vean por fin, con nitidez, los uniformes, las tropas que se embisten, los tanques de verdad, y los muertos en serio. Entonces reconocerán la guerra en Europa que hace tanto vemos nosotros.
A fuer de ser sinceros, la profecía no es una capacidad extraordinaria, sino apenas un género literario. Consiste en extraer de la actualidad, con crudeza y sensatez, la esencia de la realidad; luego retirar toda la hojarasca con que los analistas y los especialistas justifican sus sueldos, y por fin reordenarlo todo en un lenguaje más o menos poético, con un tono medio lírico, que así nos genere la ilusión óptica de una visión anticipada. Y luego sólo hay que esperar. Las cosas suceden por la sola dinámica del sentido común, y cuando todo se cumple como era previsible, el redactor nos parece un profeta.
Pero es un truco. Es nada más mirar y ver, sin miedo, y sin ilusiones.

Como se mira un problema cuando de verdad se agrava.
Así es como El Martiyo informa mejor, y antes, mucho antes.
No dude, pase y vea, que no nos jactamos. Lo decíamos al principio: triste destino el del profeta trágico, que ansía equivocarse, y…


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