////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

jueves, 8 de septiembre de 2011

CAMPAÑA SIN DEBATE NI OPOSICIÓN: LUJOS DE LA ARGENTINA NUEVA.


A un mes de las elecciones presidenciales, no hay debates ni campañas, no se oyen propuestas y contrapropuestas, porque en realidad lo que no hay es oposición. Lo que sí hay, parece, es un pueblo decidido a clausurar dos siglos de enfrentamientos inútiles entre negocios personales y minucias de cabaret.


DOSCIENTOS AÑOS DE SOLEDAD 




Como en una novela inverosímil a poco más de un mes de las elecciones presidenciales, no hay campaña, oposición ni debate, ni mayor actividad política, tal y como anunciáramos ya, que el espectáculo antropófago de la oposición consigo misma.
Nos cuentan que Duhalde ya no sale de su casa víctima de ataques de pánico, y de la medicación conrrespondiente… (y esto no es una metáfora ni una ironía).
El hijo de Alfonsín, con la vocecita que le quedó de tanto imitar al padre (esto sí es una ironía, pero no una metáfora), no puede más que defenderse de los propios radícales, que luchan a viva voz para desprendérselo a tijeretazos, como si el cobismo en su traición se hubiese vuelto escuela.
Mario Das Neves –sus vestigios-, ya se cansó de hablar de fraude, como el verdugo de la soga en la casa del ahorcado…
Binner tiene más problemas con los aliados que con los adversarios…
De la Carrió, no se oyó más ni un gas… (ssssshhhh)…
¿Y sus dueños, Clarín y La Nación?...
Peor… aturdidos aún por la hecatombe del 14 de agosto, cambian de tema, el caso Candela hasta ayer, ahora el caso Arcos, mañana Dios dirá qué tragedia les depara, y si no está el mundial de rugby, el pre-olímpico de basquet, en fin, siempre hay rebusques para llenar las mismas páginas, total… total cada vez los leen menos, qué importa…
Rascando el fondo de la olla de sus miedos y sus odios, algunos aún, Inmorales Solá por ejemplo, el ya inaudible, ilegible, y casi invisible Mariano Grondona y otros eternos grandes simios de su especie, todavía lanzan golpes a ciegas, sin dirección y sin fuerzas, bombas de espuma que no hacen ni pif… el resto prefiere descargar la rabia contra la oposición funcional que al final no funcionó, y entre vencidos y atónitos, contemplar al enemigo en su marcha sin derrotas… Fuera de tales zafarranchos, ya no hay discusión, debate ni propuestas.
No hay proceso electoral, no hay campaña.  
Sin embargo el mes que viene se decide en la Argentina un nuevo mandato presidencial.
Novela inverosímil, si fuera una ficción, sería rechazada. Pero es la realidad y hemos de aceptarla.
Extraña instancia de la historia nacional,
¿Será que el gran acuerdo que soñamos los dos siglos que dormimos, por fin despierta y es?...
Una mayoría indiscutible -por contundente y definida-, decidió ya un modelo y una conductora.
El resto -fracturado en minorías discordantes, insustanciales, difusas y eclécticas-, parece comprender al fin que otros sí tienen un rumbo, un plan, y una capitana.
A la luz de una realidad que ya ni obreros ni empresarios -ni el New York Time siquiera (que el último domingo en su editorial le recomienda a Obama copiarse se de Cristina)- pueden negar, esa mayoría indiscutible, parece, tiene razón; y el resto, de a poco –Biolcati, Mengiguren, y siguen las firmas- empieza a comprender cuál es el camino, y la forma.
Cuando todos los buenos que aún están del otro lado terminen de entenderlo, allí sólo quedarán, solos al fin, aparte, expuestos, descubiertos, claramente descubiertos, los que no querían, no a Cristina, ni a Néstor, ni a esto ni a lo otro, sino al país, y a nosotros, su gente.  
Porque de eso se trata: lo que importa es nosotros, y si alguno algún día se aparta de nosotros, nosotros seguiremos sin él, porque nosotros somos nosotros.
Extraña instancia inverosímil de la historia Argentina, no hay discusión, no hay pelea, hay un plan, un rumbo, una guía, y estamos creciendo… como si una larga noche hubiera terminado, y sin ningún escándalo, sin redobles ni coros ni trompetas, aquí despierta el sol, magno y magnífico, callado, espléndido, hacia el mediodía sin sombras… ahora las estirpes condenadas a doscientos años de soledad, por fin tendrán su nueva oportunidad sobre esta tierra.


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