////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

martes, 19 de abril de 2011

LOS CHISTES DE BORGES... el último de Ulises: perros de la noche...

Los chistes de Borges




Cuando le preguntan a María Kodama qué es lo que más extraña de Borges, ella no duda en responder: “su sentido del humor”. Uno de los hombres más divertidos de la historia del hombre, sin embargo, decidió pasearse por su siglo disfrazado de viejo aburrido, sin romances rimbombantes ni escándalos de vodeville, con su traje siempre gris, su bastón y su ceguera, su hablar lerdo y trabado, y su genio camuflado de sabio que no sabe. No es arbitrario pensar que esa sola caracterización, única y total, fuera su más secreta y grande broma.


Borges y Petit de Murat compratían, entre otras cosas, largas caminatas bajo la noche hacia las periferias de la ciudad, como quien huye hacia el sur por arrabales últimos. Cierta vez, perdidos los dos entre descampados de Valentín Alsina, son asaltados y despojados de todo. Ya liberados por los maleantes, ya desnudos, sin saber exactamente dónde estaban, empiezan a caminar en busca de ayuda, pero todo lo que encuentran son perros y más perros que surgían de la oscuridad para seguirlos y ladrarles. Borges se puso tan nervioso, que se echó a correr. Ulises quiso calmarlo:
-- Dicen que los perros no muerden a una persona cuando está desnuda...
-- Bueno… pero de eso que se ocupen los perros, nosotros ocupémonos de correr.