////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

jueves, 14 de abril de 2011

PREMIO MANCO DE LEPANTO PARA ESCRITORES SIN MANOS: ¡NUEVO PARTICIPANTE!


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¡EL MARTIYO CONVOCA­­!


¡u$s 50.000 de premio!
¡Y una estatuilla de Alfredo De Angelis sin los dientes!


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GRAN CONCURSO LITERARIO

“EL MARTILLO EN LOS DEDOS”



"PREMIO MANCO DE LEPANTO
PARA ESCRITORES SIN MANOS"
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"Es más fácil atrapar un conejo que un lector".
 Gabriel García Márquez.



Se puede vivir sin atrapar un conejo cuando uno se dedica a vender cosas para leer. Pero entonces hay que atrapar a los lectores, porque si no sí que no se puede vivir…
La dictadura que mató tanta gente y rompió tantas cosas, también le hizo un gran daño al periodismo argentino, y no sólo por sus desaparecidos, y su censura, sino también porque entonces los grandes medios pasaron a depender en todo sentido del estado, y ya no de sí mismos. Pronto los buenos contactos, reemplazaron a los buenos periodistas, y así las redacciones se fueron quedando sin los maestros imprescindibles cuando atrapabas al lector, o te morías de hambre…
Hoy más que nunca es difícil atrapar un lector, cuando hay tanto cazador suelto: la web, la tevé satelital con sus incontables canales y sus cadenas de noticias 24 horas, el i-pod, el blackbeery, la play station, el dvd, sin contar el cine, la radio, el circo, el teatro, o ya que hablamos de lectores, la buena literatura, que por ser inmortal, todavía existe.
En este duro contexto, sin embargo, los grandes diarios argentinos (los que tienen el dinero para pagar las mejores plumas), parecen ir a la caza de su conejo con las patas de rana puestas…
El Martillo en los Dedos, Premio Manco de Lepanto para Escritores sin Manos, es también eso: un llamado a despertar, si se quiere un doblar de campanas, antes de que doblen por ti… hijo.
¡¡Se van a morir de hambre si no atrapan un lector, al menos uno cada día, para la cacerola de la noche!!...
¡El Estado ya  no está para ayudarlos, muchachos, terminaron esos tiempos!, hoy hay que vender… o morir.
Aùn asi, claro, mantenemos la duda original que le dio luz a este certamen: ¿Es esto la aurora terminal de algo que venía para la mierda, o el alba de una lengua nueva, inédita, imposible y sin embargo?...
Mientras tanto, para nuestra triste suerte, se estorban en fila los aspirantes a participar, cada cual alzando ansioso el ripio de su fragmento, como orgulloso de lo que ha deshecho con las palabras…
Previa recurrente aclaración, vamos al héroe del día, y la correspondiente apreciación al pie…

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ACLARACIÓN RECURRENTE

En previsión de comentarios del tipo "y estos quiénes se creen, ¿Borges?", acalaramos aquí una vez más: no nos creemos ni Borges ni Céline, ni Vallejo ni Pessoa ni nada por el estilo, pero sí nos gusta leer a Vallejo y a Céline, a Borges y Pessoa y cosas por el estilo, de manera que, como cualquiera que acostrumbró su paladar a los mejores vinos, cuando prueba kerosén sin tragarlo te lo escupe.


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Hoy alumbra nuestro espacio Marcelo Cantón, empleado del diario Clarín, aparentemente analista –o al menos así lo anuncia el diario-, y dueño de una prosa por lo menos sorprendente, desde el punto de vista no sólo clásico, moderno o académico, sino también clínico. Un caso sin duda complicado, que acaso trascienda este certamen y sus propósitos…
Pero vamos mejor a la obra, para lo cual, como es norma del concurso, seleccionamos el primer párrafo de un artículo reciente, o sea: lo más importante de lo último, pues si ahora estás escribiendo así, y si arrancás así para atraparnos… bueno, bueno, mejor sacáte las patas de rana que te vas a romper los dientes…

“Para los empresarios, la ampliación de la cantidad de directores estatales en empresas en las que el Anses es accionista tiene un solo sentido: una avanzada del Fisco sobre el sector privado. Pero lo que les cabe dudas es si se trata de una decisión que sólo apunta a posicionar un discurso frente a las elecciones o es una tendencia que crecerá en el tiempo, sobre todo si Cristina Kirchner es reelecta presidenta”.
(“Como The Wall, otro ladrillo en la pared”, Marcelo Canton, diario Clarín, 14/4/11).


Apreciación:

Si hablamos de una prosa con implicancias clínicas es porque ya en una primera lectura se advierte con claridad que el autor tiene problemas respiratorios.  
“El estilo es una respiración”, nos decía Cabrera Infante, y por lo visto Cantón fuma demasiado, o padece asma, o sencillamente se sienta a escribir después de subir seis pisos por escalera. Inmediatamente la cadencia del texto, nos indica problemas auditivos… cada frase (la nota entera) lleva el rítmo de un ataque de tos... hasta que rápidamente el que se queda sin aire es el lector, que precisa salir a respirar, y ya que está, aprovecha para rajar…
No interesa, aquì, el propósito político del texto, su ineficiencia por futilidad, la sospecha presente que levanta a partir de una dudosa duda futura, y su imposibilidad por lo tanto para atrapar sino al lector que ya es cautivo del diario…
Desganado, mal puntuado, deforme, por todos lados el texto es literalmente inútil: no entretiene, no informa, no convence, exige el esfuerzo del lector para componer la frase que el autor nos arroja a las corridas, y así apenas proclama o amenaza o intuye o no se sabe, pues por sus propias falencias, tampoco su intención se entiende.
Pareciera como si Cantón busca atrapar su conejo usando minas antipersonales… y los caza, tal vez, pero al instante también los revienta.  
Desde luego le deseamos a nuestro nuevo participante la mejor suerte del mundo… nosotros, infelizmente, ya lo leímos.



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¡EL MARTILLO EN LOS DEDOS!

¡Por la salud de nuestros hijos!

¡No deje su diario al alcance de los niños!

¡ELLOS TAMBIÉN TIENEN DERECHOS!

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¡PREMIO MANCO DE LEPANTO PARA ESCRITORES SIN MANOS!

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