////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

sábado, 19 de febrero de 2011

EN SU CUMPLEAÑOS, El Martiyo SALUDA A CRISTINA: "LA PEOR DE TODAS"



* 19 de febrero de 2011 *





Linda, inteligente, culta, sensible y valiente; con fatalidad su viudez nos reveló además una fortaleza que pocos machos tienen.
Cristina Fernández de Kirchner hoy cumple años, y El Martiyo, que le debe tantos sueños realizados, quería saludarla.
Personalmente, incluso.
Llevarle unas flores, unos dulces... y desde luego un beso.
Pero estamos geográficamente lejos.
Nos planteamos entonces un show de fotos suyas que sin demasiadas palabras –acaso una breve introducción como un elogio más- desplegara en pocas imágenes su belleza y su carácter, algunos momentos puntuales, el recuerdo de él, y que Ella lo fuera todo…
Pero queríamos decir algo más...
Ahí recordamos dos posts consecutivos publicados en El Martillo, allá en Clarín blogs, en marzo de 2009, cuando la rabia contra Cristina alcanzaba el punto crema de su espuma.
A manera  de souvenir de los días cuando peleábamos allá, y la defendíamos siempre, decidimos finalmente conjugar las tres ideas: reproducir aquellos posts, ilustrados con algunos fotos suyas, y esta rápida introducción como un elogio más.



¡Feliz cumpleaños, señora presidenta!


El Martiyo te saluda, Cristina…
y te agradece.



* * *







El Martillo (Clarín blogs) – 16.03.2009

POR QUÉ ODIAMOS A CRISTINA.



Desde Evita que una mujer no era tan insultada en la Argentina.


CRISTINA, LA PEOR DE TODAS






Cuando se recuerdan los pobres y falsos discursos de Raúl Alfonsín, su dequeísmo, sus problemas con la CGT, pero también con la gramática, su trémulo felices pascuas; cuando uno piensa en Menem y en su antología de mentiras, burradas y otros relatos; o en De la Rua, en sus monosílabos y sus incoherencias; si se recuerdan los discursos de todos ellos –discursos siempre leídos (y aún así vacíos, previsibles, y por eso tan aburridos)-  uno se pregunta entonces por qué odiamos tanto a esta mujer, que jamás lee ninguno de sus discursos de panorámica visiòn y contenido siempre, y siempre improvisando sin que le tiemble la voz ni pierda la idea directriz así fuera en la cumbre de todas las naciones, o frente a los mineros de Orán; en tanto hace un infaltable anuncio político o económico, fija su posición ideológica sin zonas grises, y suele reducir a balbuceos lluviosos a cualquiera que la suceda en el micrófono. Como hace poco hizo en España, cuando en la cara de Zapatero sugirió que en la próxima reunión del G20 se cuestionara la continuidad del dólar como patrón monetario internacional, dado que la fortaleza de esa moneda esta sostenida tan luego por los reservas en la misma de los países emergentes, (que a la luz de la crisis, no dijo pero sí, ahora son tan emergentes como cualquiera).
Cuando uno piensa la flexibilidad desabrida de las políticas y posiciones y declaraciones internacionales de Alfonsín, Menem, De la Rua, siempre los tres abiertamente de acuerdo con el Departamento de Estado y sus socios y sus porquerías…. cuando uno recuerda la obediencia debida por todos ellos al FMI que nos dejó en pelotas; cuando uno piensa en la soledad mundial en que todos esos abandonaron sucesivamente al pueblo cubano por miedo al Padre de Bush, al hijo y al Espíritu de Occidente; uno no puede menos que volver a preguntarse por qué odiamos tanto a esta mujer que enfrenta al FMI y que orienta su política hacia la integración Latinoamericana que todos decimos siempre que es nuestra única esperanza… Sin embargo, en cuanto vemos que prefiere a Chavez que a Bush, a Lula que a Obama, a Fidel que al Papa, y a Correa que a Berlusconi, más y más la odiamos, ¿por qué?...
Cuando nos eriza de nuevo la piel tan sólo el recuerdo de la vergüenza propia aunque ajena que nos daba ser representados en el mundo por Alfonsín, Caputo y compañía; por Menem, con sus raros peinados viejos y su circo siempre renovado; por De la Rua y Shakira, Antonito y Lopérfido… entonces tampoco entendemos por qué odiamos tanto a esta mujer que deslumbra por su apariencia, por su belleza natural, por su elegancia indiscutida, por sus claras convicciones, y por una inteligencia evidente que sólo en la Argentina podemos ningunear reduciéndolo todo a la marca de la cartera, el color de los zapatos, el pañuelo que se puso y las miserias que sólo el odio alcanza a detectar, porque el odio es miserable.
Por eso la odiamos tanto, quizá: por miserables.
Dicen que roba, pero no pueden probarlo ni siquiera periodísticamente con todos los grandes medios a favor de la oposición.
El dinero de Santa Cruz está en Suiza, dicen, sí. Pero está, entonces. Es decir: sabemos dónde está. Está allá, y es de Santa Cruz, Santa Cruz sabrá qué hacer y cuándo. Peor el que se llevaron tantos otros y no sabemos dónde está ni a nombre de quién. (Pero eso ya no lo dicen).
Dicen que tiene un hotel y tierras en Calafate y varios millones… perdón, no dicen: ella lo declaró, o sea: si su fortuna fuera mal habida, la oposición no se vería reducida a cacarear banalidades, no?... ¿Y entonces?... Por eso no entendemos por qué la odiamos tanto, y aunque mucho preguntamos, tan grande era el odio, que en su furia ciega no encontraba razones. Muchos insultos pretendieron reemplazar ningún argumento. Por eso no entendimos por qué la odiamos tanto.
Igual no importa. En tal caso lo que importa, a lo mejor, es entender a quién odiamos tanto cuando odiamos tanto a esta mujer hermosa, inteligente y cojonuda, equivocada o no.
¿A quién odiamos tanto?...
Le dejamos la inquietud, pero piense sin pensar en lo que repiten sin parar Santo Biassati, Morales Solá, Mariano Grondona, Nelson Castro… ellos cobran para repetir esas cosas, no sea boludo, sea valiente: piense sin miedo.
Su enemigo también puede ser usted.
Su propio odio puede ser el enemigo.
Piense.




 * * *

El Martillo (Clarín blogs) – 20.03.2009


EL MARTILLO TAMBIÉN TIENE UN CORAZON.




Reaccionan los lectores,(y nosotros).


CRISTINA, LA PEOR DE TODAS
(PARTE II)



A propósito de nuestro post del día 16, “Cristina, la peor de todas”, un lector, bajo el nick “catrinamar”, con tierna sagacidad, nos dice así (sic): “Bueno el martillo tiene su predilección  KKKKKK”.
No. Y sic.
El Martillo tiene sus predilecciones, claro. Pero en todo caso, y con perdón de la cacofonía, predilecciones pre-Cristina.
Porque desde siempre y no de ahora preferimos la integración latinoamericana a la dependencia de la política internacional del Departamento de Estado Norteamericano; y  preferimos la sensibilidad social que significó la ley de medicamentos, más la jubilación de un millón y medio de personas para el cual el resto del arco político jamás tuvo otro plan que arrojarlos en la vejez al abismo de la miseria; y preferimos también no pagar el total de la deuda externa que los capitales multinacionales y sus esbirros locales nos encajaron en décadas de entrega sistemática; preferimos, nos gusta más, bah, la recuperación del empleo y del salario, es decir, preferimos una distribución del ingreso más justa y el crecimiento económico sostenido, al palo en la rueda que en marzo del año pasado metieron los cuatro porongas del campo para frenar un proyecto que lógicamente les iba a quitar una parte de sus “extraordinarias” ganancias a favor de los que día a día sufren pérdidas extraordinarias…
Preferimos, creemos necesario, mejor dicho, el juicio y castigo a todos los asesinos que estén sueltos (ya que nos preocupa la seguridad); y preferimos también el coraje y la lucidez de impulsar la despenalización de la droga para tumbar de una vez por todas a las mafias del narcotráfico; y preferimos la ley de Parques Nacionales; y la puja como se pueda con el Club de Usureros y Timberos de París, y… y bueno, y como muchas de nuestras preferencias son de la preferencia de Cristina, nosotros agarramos y la preferimos a Cristina...
Que además es setenta mil veces más linda que la Carrió, la Chiche, la Bachelet, la Merkel y la Legrand.
¿O no?
Sic.


* * *



Nos hubiese gustado alcanzarle un ramo de flores, algunos dulces, y cómo no, un beso…
A cambio le dejamos todo nuestro apoyo, el corazón a sus pies, El Martiyo a su disposición…
y un beso en la distancia,
pero un beso también.

¡Aguante, Cristina!
 La Argentina que nace, nace con vos...