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miércoles, 23 de febrero de 2011

WIKILEAKS: LA MOLIENDA CONTINÚA: Y AHORA LE TOCA AL VECINO...


Se terminó la fiesta de los cables para Clarín, La Nación y sus candidatos. Ahora Página 12 también tiene acceso a los despachos secretos de la diplomacia norteamericana filtrados por Wikileaks.
Y así de pronto descubrimos que no sólo había cosas que afectaban al gobierno: Macri y Duhalde desfilaban por la Embajada de Estados Unidos, pidiendo más dureza uno, el otro mendigando amor, pero ambos dos en nuestra contra siempre.


PATRIOTAS DE LO AJENO


 



Seguramente Duhalde y Macri estaban como chochos con los cables de Wikileaks que Clarín y La Nación filtraban en exclusiva para la Argentina, siempre en apoyo de sus propios intereses, y los de sus candidatos, y siempre contra el gobierno nacional… Debieron haber recordado aquello de “primero vinieron por los judíos, pero como yo no era judío…”
Porque desde el domingo Página 12, en acuerdo con Wikileaks, ahora también publica los cables robados al tesoro de los secretos de la diplomacia norteamericana.
Viva.
Viva porque ahora podemos conocer algo más que lo que hasta ahora nos dejaban saber La Nación y Clarín, socios de El País de España, y a través del cual conseguían y publicaban apenas los cables funcionales a sus negocios, a sus miedos y a sus odios, mientras, como bien vemos ahora, nos mezquinaban la verdad de la verdad una vez más.
Así sabemos de pronto de los pucheritos de Duhalde en la Embajada de Estados Unidos porque George W. no lo sentaba en sus rodillas después de tanto arrodillarse él…
Más aún, ahora sabemos a qué iba tanto Macri de visita por allí… ¿Sabemos? Confirmamos, mejor dicho: iba a pedirles lo que más le gusta: palo y palo para todos nosotros… viva...
Según uno de esos cables, por ejemplo, Macri le habría rogado –casi exigido- a la mismísima embajadora estadounidense “una crítica más abierta” de parte del gobierno de ellos, para con el nuestro… ¿qué tal?... 
Nos preguntamos ya no con indignación, sino con verdadera intriga: ¿Se vuelve de eso, Mauricio?... Ir a pedirle nada menos que a los Estados Unidos ingerencia en nuestros asuntos internos, ¿hay cómo volver?... ¿Con qué vergüenza, con qué desprecio por el país van a votarte ahora tus votantes, eh?...
Como es habitual en él, Mauricio desconoció sin poder negar aquellas conversaciones, dijo nada más no recordarlas, “pasó tanto tiempo” (¿estará bien?), pero aún así desde que fueran publicadas, él se las rebusca para sostenenerlas, no sólo para explicarlas, con la precariedad y la simpleza que es propia del   ignorante patológico.
Más allá de lo políticamente desastroso de las revelaciones, los cables nos cuentan además escenas puntuales, situaciones, que aún sin verlas...  estremecen al bien nacido…
En una de ellas, por ejemplo, en el ámbito de la embajada, en situación de un brindis, luego de pedirles a los norteamericanos que fueran más duros con nosotros, y de advertirles de paso que “los Kirchner están acabados, pero son peligrosos”, Mauricio, consta allí, alzó un vaso de agua, y apeló a una de sus típicas metáforas de concepción equina:
-- Si este vaso fueran los Kirchner –dijo-, todo el mundo se pelearía para volcarlo.
¿Se vuelve de eso, Mauricio?...
No hablamos ya de tu solo público (ni mencionar por supuesto el resto inmenso de la sociedad argentina que te conoce y sabe); hablamos ya de tus amigos, de tu gente ahí, los funcionarios y empleados de la embajada esa, mirándote allí, así, entregando tu país, alzando tu vasito, recitando esa pelotudez como si fuera Hamlet, ¿se vuelve de éso, Mauricio?... ¿Creés que esa gente ahí, la que te vio así, pensaba mientras te miraba ¡pero qué patriota, che!, ¡y qué poeta!, eh?... ¿Creés eso, Mauricio?…
Roma no paga traidores, no lo olvides nunca…
 ¿Y vos, Duhalde?... Lloriqueando por los pasillos de esa embajada porque Bush no te daba bola cuando vos tanto lo apoyabas, “Bush es mejor para la Argentina”, llegaste a decir,  ¿no te da vergüenza, un hombre grande que la posa de prócer?... ¿Con qué cara, ahora, eh?... "¿Por qué George no me quiere?", ¿así les preguntaste?...


Celebramos que Página 12 también tenga acceso a los cables junto con los “principales diarios” que hasta ahora nos negaban ya vemos cuánto, y pronto veremos cuánto más….
Tarde muy tarde, ya publicados los primeros cables en Página, La Nación recordó de golpe que sí, que claro, que cómo no, que ellos también tenían esos cables escrachando a Duhalde, y a… pero tarde, muy tarde.
Lo dijimos desde que estalló el escándalo, los repetimos el otro día (ver La masacre de los mensajeros”), se los recordamos aquí: Wikileaks abrió las aguas, ya no tienen dónde esconderse.
O están a favor de la libre expresión como dicen, o siguen ocultando información, como hacen.
Pero el viaje al fin de la noche, muchachos, se terminó: ya no hay sombras.
Hagan lo que hagan, lo harán bajo el mediodía pleno.
Y los estamos filmando.
Sonrían.