////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

miércoles, 8 de diciembre de 2010

JULIAN ASSANGE SOS VOS... O VOS SOS ELLOS

Uno termina, otro comienza...


LA GUERRA DE LOS MUNDOS





Aún en países autoritarios, las redes de información están
ayudando a la gente a descubrir nuevos hechos
y a volver a los gobiernos más responsables”.
Hilary Clinton, 21/01/10, Washington D.C.




The Guardian detrás de El Martiyo, hoy recurre a la misma imagen que usáramos el último 3 de diciembre en nuestro post La OTAN contra un cartero, Luego de reconocer que lo que Wikileaks expone en realidad es “la magnitud con la que el sistema democrático occidental ha sido vaciado”, remata y dice “y finalmente cuando el velo es levantado, su reacción refleja es matar al mensajero”.  Ayer cuando lo detenían, en carta pública, Assange usaba la misma imágen.
Más allá de toda jactancia lo que importa es que detrás del Martiyo por fin un medio poderoso admite sobre todo que el escándalo Wikileaks va mucho más allá de su dueño y sus cables, y atenta más bien contra cada uno de nosotros, contra El Martiyo, por ejemplo, contra vos, que nos leés o hacés tu blog y de repente sos convertido en Asssange: el enemigo público número cero.
“La lección más obvia  -subraya The Guardian a propósito de las revelaciones hechas por  Wikileaks- es que representa la primera confrontación realmente sostenida entre el orden establecido y la cultura de Internet. Hubo escaramuzas antes, pero esto es en serio".
Los lideres de occidente, tal cual suponíamos sin poder probarlo, se la pasaron mintiéndole a todo el mundo mientras conducían  a sus conducidos hasta el desastre social, moral, económico y financiero actual. Todos lo sabíamos. sólo que ahora ellos ya no pueden negarlo. Por fin fueron descubiertos.
Y no sólo fueron descubiertos Hilary Clinto, Obama, Reagan o Blair, sino algo más y peor: fue develado el funcionamiento real, no declamado; la dinámica y la esencia verdaderas de un orden mundial, que así comienza a terminarse.
Y la reacción es esta: todos contra uno.
El Departamento de Estado, la justicia sueca, la policía británica, la banca suiza, Visa, Mastercar, Amazón, eBay y PayPai, (quienes de golpe descubrieron entre ssu cláusulas razones para desalojar a Wikileaks), todos contra uno...
Hace bien The Guardian en señalar: "La respuesta fue despiadada, coordinada y potencialmente vasta, y contiene duras lecciones para todos aquellos a los que les importa la democracia y sobre el futuro de la red”.
Así también hace poco Clarín nos expulsaba... salvando todas las diferencias, pero también sus analogías. (Ver Los corderitos feroces).


Esta le cabe a cualquiera.

Un síntoma claro de un mundo nuevo, es otro que termina.
El fin de un tiempo se lleva un pasado, y entraña, como todo final, otro inicio y su correspondiente porvenir.
Sólo que aquì se dividen las aguas.
Los poderosos del mundo que agoniza, vetustos, descubiertos y aterrados, resistirán con todas las fuerzas de su agonía planetaria.
Los poderosos del nuevo mundo, en cambio, nacen con él,  recién ahora cobran nombres y caras, no llevan armas, no mandan ejércitos, son hombres solos, seres humanos comunes, y como tales únicos, individuos iguales a vos que  también se equivocan, que a veces no usan forro, y a veces, sin moverse de sus casas, le dan el tiro de gracia a ese otro mundo que se acaba...
El mundo que nace es tan nuevo que ni leyes humanas tiene, a no ser las  leyes físicas propias que todo universo requiere para ser. En éste, aprentemente, nadie vale más que nadie, y no existe otro poder que el de la inteligencia, la voluntad, la información, y la formación.
Al cierre de este post, noticias de último momento informan que el site de Mastercard está siendo hackeado por seguidores de Assange.
Ya en El Martillo allá en Clarín hablábamos nosotros de de La rebelión de las hormigas y su fuerza real frente a la prepotencia de las grandes comporporaciones en retirada.
Mucho antes que The Guadian ya lo gritába EL Martiyo: ellos vienen por nosotros… nosotros algo tenemos que darles.
La detención de Julian Assange es una demostración pública, práctica y patética de hasta dónde puede ir en su final la vieja bestia malherida: hasta un hombre desarmado, un periodista de profesiòn, quien, como tal,  en cumplimiento de su trabajo, dio a conocer acciones no difundidas de un gobierno que vive atentando contra la paz mundial...
Hasta allí pueden llegar: hasta cualquiera, hasta nosostros, hasta vos.   
En una guerra entre dos mundos, no queda espacio para neutrales.



Hey... teacher...