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martes, 30 de noviembre de 2010

WIKILEAKS: EL SUICIDIO DE LOS ESTADOS UNIDOS





LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LADINA




“Es el imperio al desnudo”.
Hugo Chávez



Las filtraciones de cables secretos de la diplomacia norteamericana por parte del site Wikileaks, es un desastre de infinitas consecuencias en el tiempo, y de variadas conjeturas en lo inmediato.
En primer lugar, el hecho en sí -las filtraciones de 250 mil cables clasificados-, demuestra mejor que nada la estrepitosa decadencia de un imperio que puede ser, así, mundialmente expuesto, históricamente avergonzado, y completamente dañado, por apenas un site propiedad de un australiano de 29 años sentado en algún lugar. Solito él con su guitarra, bastó para jaquear al exgobierno más poderoso del planeta. Un desastre en sí mismo enorme.
250 mil cables clasificados, ultrasecretos muchos de ellos, salieron a la luz público en un rápido click, y nadie pudo pararlo.
El Departamento de Estado se comunicó personalmente con este muchacho –cuyo nombre sabemos pero no hemos de mencionar porque bien podría ser cualquiera, usted, yo, su vecino-; pero nada sirvió de nada. De un tincazo con los dedos, en chancletas desde su cuarto no se sabe dónde, el pibe los volteó como David a Goliath.
Este es acaso la moraleja más tremenda que  nos deja este episodio: demostrarnos a todos que aquì en este mundo se terminó la prepotencia de volumen, que ya no hay equipos chicos de verdad, y que hoy cualquiera se come cinco con cualquiera. Así los Estados Unidos con Wikileaks… como, por ejemplo, Clarín con El Martiyo. Salvando todas las distancias, cualquiera puede dañar a cualquiera.
Evaluado el hecho panorámicamente, en una lectura ya más descansada, enfocamos los cables, los verdaderos secretos que revelan, y sorprende rápidamente el tenor insustancial del grueso de ellos, compuesto por chismes, opiniones absurdamente subjetivas, generalizaciones vulgares, comentarios de sobremesa con vino barato, bajezas, miserias, banalidades indemostrables, y de incierto valor geopolítico… baratijas por las cuales Jorge Rial no hubiese pagado veinte pesos moneda nacional, y que sin embargo nos muestran en qué se va buena parte del presupuesto de defensa más grande del mundo… La impericia, que muchas veces es hija del desgano, también es un síntoma típico de las decadencias.
Lo cierto, lo puntual, lo relevante, es que de pronto todas esas cosas que hasta ayer nomás, según los sectores más conservadores, eran puro folklore popular sudaca, imaginario zurdo, inexplicable sentimiento antinorteamericano sin motivo real, pasaron en un rápido click a ser hechos, razones razonables, certezas confirmadas: la más pura verdad, la irrebatible: la que salió de ellos… a confesión de parte…
Los Estados Unidos, patovicas del mundo, son –confirmado ya por su propio cuerpo diplomático-, la mierda mundial que siempre supimos que eran, y se cagan de verdad en todo el mundo tal cual lo veníamos sintiendo -en forma de caca concreta-, desde hace muchos, muchos años. Acaso es algo más que el imperio al desnudo
Es el imperio al desnudo haciendo cosas repugnantes de esas que ellos mismos antes que nadie se la pasan condenando por el mundo: mientras siembra la discordia, la maledicencia, la intriga, la traición, la delación, y por lo tanto: la guerra, el horror y la muerte.
Es algo más que el imperio al desnudo, es el imperio al desnudo y sucio por dos siglos de mugre bajo la alfombra…
Washington, que no carece problemas, enseguida organizó una rápida escalada de disculpas internacionales y anticipos de propia boca que mitigasen un poco el efecto que las revelaciones causarían –y causaron y causarán- sobre todo en los países hasta recién nomás amigos… (ahora que los conocen bien…)
Por lo demás, el gobierno norteamericano condenó inmediata y enérgicamente la publicación de los documentos, como quien hoy amenaza al cielo porque ayer la tempestad le desguazó el rancho.
En cuanto al pibe de Wikileaks, ya amenazaron con declararlo terrorista con el mismo estatus de Osama Bin Ladem. Mientras otros gobierno, ya, le ofrecien asilo, y seguramente comodidades varias…
Es algo más que el imperio al desnudo.
Es el imperio al desnudo flotando boca abajo, ahogado en su propia mierda.



 Esta mujer pidio informes sobre la salud mental de CFK.


Típico del loco creer que el loco es el otro.